El sector inmobiliario atraviesa un momento de incertidumbre. Y es que, a pesar de mantenerse estable, éste depende directamente de la economía que, actualmente, presenta un panorama sumamente inseguro.
La reciente subida de los tipos de interés anunciada por el Banco Central Europeo, unida a la guerra entre Rusia y Ucrania, que está afectando a la economía de toda Europa, y que ha derivado en una inflación desbordada, ha frenado el boom inmobiliario impulsado por la pandemia.





