Es imprescindible que la vivienda se vea limpia y ordenada. Si luce descuidada, por bonita, amplia y luminosa que sea, causará cierto rechazo; además, una casa desordenada no sólo transmite sensación de dejadez sino que, además, empequeñece el espacio. Por ello, debemos organizarnos para mantener siempre el orden en casa y cuidar su higiene.
1. Concentra todas las visitas en un mismo día si vendes tu casa
En la medida de lo posible, ya que nuestros horarios y los de los posibles compradores, no siempre podrán coincidir, debemos procurar concentrar todas las visitas en un mismo día y, de esta manera, evitaremos tener que estar limpiando la casa constantemente.
Sin embargo, como decimos, no siempre podremos concentrar todas las visitas en un mismo día, por lo que es importante dedicar unos veinte minutos diarios a ordenar y a limpiar la casa de forma eficiente para que esté siempre impecable y, en el caso de que haya visitas de última hora, no tener que correr.
2. Ordena tu casa a fondo al ponerla a la venta
Otra de las cosas que debemos hacer si queremos mantener la casa ordenada con el objetivo de venderla lo antes posible es deshacernos de todo aquello que no usamos. Expertos del orden, como la japonesa Marie Kondo, aseguran que cualquier objeto o prenda que no hayamos usado en los últimos 365 días es completamente prescindible.
Por lo tanto, cuantas menos cosas tengamos, más fácil nos será ordenar nuestra vivienda y, además, le conferiremos un estilo minimalista; uno de los más usados actualmente.
3. Llévate las cajas de mudanza
Si ya has encontrado tu nueva casa y estás en proceso de hacer una mudanza, debes esconder las maletas y las cajas para que los posibles compradores no las vean.
Aprovecha cualquier espacio que no vayas a enseñar durante la visita para guardarlas (armarios, altillos, ec.); incluso, puedes plantearte alquilar un trastero donde guardar tus pertenencias durante el tiempo en el que estás intentando vender tu vivienda.
4. Retira la decoración si vendes tu casa
Para que las personas que visitan nuestra casa sientan que puede acabar convirtiéndose en la suya, es necesario que ésta sea lo más neutra e impersonal posible, es decir, debemos intentar despersonalizarla. Para ello, es importante retirar las fotografías y todos nuestros objetos personales e intentar que la decoración sea sencilla.
Asimismo, y dado que no conocemos sus particularidades, es importante recurrir a colores neutros como el blanco, el gris o el beige, tanto para la pintura de las paredes como para los textiles del hogar, ya que encajan con cualquier personalidad.
5. Arregla los pequeños desperfectos
La mayoría de compradores quieren que la vivienda que han adquirido esté lista para entrar a vivir, por lo que, además de pintar, es recomendable arreglar los pequeños desperfectos que tenga la casa.
Así, no sólo conseguiremos venderla antes sino que, incluso, puede que incremente su valor ligeramente. Bastará con cambiar los elementos más antiguos, pintar y no mucho más.
6. Limpia la casa en venta antes de enseñarla
Una vez más, hacemos especial hincapié en lo importante que es que los visitantes no encuentren nada fuera de su sitio. Por lo tanto, si no hemos tenido tiempo de limpiar y ordenar como deberíamos, tendremos que esconder todo aquello que sobre en algún mueble que no tengamos pensado enseñar.
Como hemos podido ver, el orden y la limpieza son imprescindibles a la hora de vender un inmueble, por lo que debemos poner especial atención en mantenerlo impoluto. Ahora ya sabemos cómo preparar nuestro piso para recibir visitas.