Tras la aprobación de la Ley 11/2021, de 9 de julio, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, puesta en marcha el 1 de enero de 2022, el nuevo sistema de valoración de inmuebles, conocido como el valor de referencia, ha modificado la forma en la que calculamos los impuestos en una compraventa: el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF) o la Plusvalía Municipal (IIVTNU).
Desde Fotocasa, ya aclaramos cómo impacta el valor de referencia al comprar, heredar o donar vivienda. Pero ¿cómo afecta el valor de referencia al vendedor? A continuación, definimos qué es y para qué sirve el valor de referencia y en qué casos se tiene que tener en cuenta al vender un piso.
¿Qué es el valor de referencia y cómo le afecta al vendedor?
Según la disposición final tercera de la Ley 11/2021, «La Dirección General del Catastro determinará de forma objetiva y con el límite del valor de mercado, a partir de los datos obrantes en el Catastro, el valor de referencia, resultante del análisis de los precios comunicados por los fedatarios públicos en las compraventas inmobiliarias efectuadas».
Por lo tanto, para crear un valor de referencia justo, la administración tributaria utiliza como base los datos del catastro y los datos de precios de compraventas ya realizadas. Además, se aplica un «factor de minoración al mercado para los bienes de una misma clase»,
Así, este nuevo sistema permite calcular, con una base más «real» los impuestos relacionados con una compraventa, tanto los que debe abonar el comprador como los que paga el vendedor. Este dato de la vivienda, que se actualiza con periodicidad anual, es público, ya que se encuentra publicado en la Sede Electrónica del Catastro.









