Cuando un matrimonio se rompe, se dejan atrás años de convivencia y proyectos de vida en común inacabados. Pero, en algunas ocasiones, el vínculo resulta mucho más difícil de disolver. Sobre todo, en el caso de tener hijos o bienes inmuebles en común. La división de la vivienda es una cuestión importante, ya que ninguno de los cónyuges podrá venderla o hipotecarla sin el consentimiento del otro al figurar ambos como propietarios.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el pasado año 2023 se produjeron cerca de 76.685 divorcios en España. Las rupturas matrimoniales están a la orden del día y tras este complicado paso, ambas partes desean rehacer sus vidas. Pero ¿cómo resolver el tema de la vivienda? A continuación, analizamos las alternativas disponibles para dividir una vivienda en divorcio o separación.
Cómo dividir una vivienda en un divorcio o separación
Dependiendo de cada familia y situación, la alternativa para dividir la vivienda más factible será una u otra. Veamos, a continuación, cuáles son las posibilidades de las parejas propietarias ante un divorcio o separación:
1. Venta de la vivienda familiar tras el divorcio
Es una de las alternativas más sencillas y populares en estos casos. Un matrimonio en régimen de gananciales puede vender la casa y repartir el dinero obtenido con la venta a partes iguales. Si, por el contrario, están casados en separación de bienes el dinero se repartirá en función del porcentaje de propiedad de cada miembro de la pareja. Sin embargo, en la práctica pueden surgir problemas como, por ejemplo, que uno de los cónyuges quiera vender y el otro no, teniendo que recurrir a opciones como las que presentamos a continuación.








