En el mercado inmobiliario actual, la eficiencia energética de un piso se ha convertido en un factor importante. Un piso con certificación energética A se vende mucho mejor que uno con certificación energética F. Sin embargo, según el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, más del 81% de los edificios existentes se sitúan en las letras E, F o G en términos de emisiones. Este hecho resalta la necesidad de la rehabilitación energética de los pisos de segunda mano. Por eso hoy vamos a analizar aspectos como cuánto se reduce el consumo en una vivienda con una certificación energética A o qué ventajas tiene mejorar la eficiencia energética para vender una casa.
¿Qué es la calificación energética de una vivienda? ¿Cuánto se reduce el consumo?
La eficiencia energética de una vivienda se convierte en un factor determinante para evaluar su sostenibilidad y su impacto ambiental. Este concepto abarca una gama de características clave que incluyen la calefacción y refrigeración, la ventilación, la iluminación, los sistemas de aislamiento y el suministro de agua caliente.
Estos elementos conforman la columna vertebral que define el consumo energético y la comodidad de un hogar. La interrelación entre estas características juega un papel crucial, ya que la sinergia entre ellas puede marcar la diferencia entre un hogar eficiente y otro que derrocha recursos.







Las medidas de eficiencia energética son obligatoria en las viviendas de obra nueva y eso explica en parte porque el coste de construcción es mayor y son más caras.
Pero no es cierto que se vendan antes, los factores decisivos son la demanda en esa ubicación geográfica concreta, el precio, las facilidades de pago (hipoteca), las calidades, el tamaño y la distribución.
De hecho las viviendas de obra nueva suelen estar lejos del centro de las ciudades y de las infraestructuras de comercios, colegios, hospitales etc…