Suelos laminados para aislar de forma económica
A diferencia del suelo de madera natural, el suelo laminado (también conocido como tarima flotante) requiere de un mantenimiento mínimo. Es por eso que muchos optan por este tipo de suelo, que imita el aspecto de la madera. Pero ¿qué hay del aislamiento de los suelos laminados?
Es importante que, al optar por un suelo laminado, una alternativa económica que no requiere de apenas cuidados, se coloque una base aislante para aumentar su aislamiento y mejorar la estabilidad del suelo.
Las principales características de los suelos laminados:
- Imitan a la madera estéticamente.
- Son laminas finas que requieren de una base aislante para un buena capacidad de aislamiento.
- Son funcionales y fáciles de instalar.
- Son la opción más económica.
- No requieren de apenas mantenimiento.
Suelos de microcemento para aislar la casa
Este es uno de los tipos de suelos más peculiares. Se trata de un material con un alta conductividad, por lo que es una alternativa ideal para los suelos radiantes. Eso sí, se trata de un suelo que no es el mejor para aislar térmicamente la vivienda, por lo que no suele recomendarse en ambientes fríos.
Al instalar microcemento para suelos no se requiere de ningún otro material de agarre o soporte, es impermeable y nunca se va a agrietar. Eso sí, es un material cuya aplicación solo debe realizarse por profesionales, ya que requiere de un trabajo minucioso y técnico. Estas son las características de los suelos de microcemento:
- Poca variedad en color.
- Solo pueden instalarlo los profesionales.
- Instalación más cara.
- Es un material frío y su aislamiento térmico no es el mejor.
Suelos de baldosa, ¿un buen aislante?
La variedad en los suelos de baldosa es infinita: esmaltado, rústico, porcelánico… Incluso, se fabrican suelos de gres con acabados que imitan la madera. En líneas generales, se trata de un material ampliamente resistente que puede usarse sin problema en cualquier zona de la vivienda, sin embargo, el suelo de baldosa es más frío que la tarima flotante o los suelos de madera.
Las baldosas suelen ser una opción perfecta para los suelos radiantes, ya que, al igual que el microcemento, permiten una alta conductividad del calor. Estas son las principales particularidades de este tipo de suelos:
- Son suelos resistentes que suelen colocarse en el exterior de las viviendas (balcones, terrazas…).
- Son menos cálidos que otras opciones.
- No quieren de mantenimiento.
- Precios y variedad de acabados infinita.
- Los suelos de baldosa con mejor aislamiento son los porcelánicos.
Suelos de piedra natural como aislante de vivienda
Finalmente, los pavimentos de piedra natural o mármol: son resistentes, funcionan bien con suelos radiantes y son muy duraderos. Se trata de un material que funciona de forma similar a la baldosa de gres, aunque en este caso, a nivel estético, son mucho más llamativos. Los suelos de piedra natural cuentan con tonos y formas únicas.
La instalación de los pavimentos de mármol o piedra natural es laboriosa debido al peso de cada pieza y al cuidado que deben tener los profesionales en su traslado y colocación para que no se dañen las esquinas. En cuanto al aislamiento térmico, los suelos de piedra natural también suelen ser fríos. Estas son las singularidades de este tipo de suelos naturales:
- Los suelos de piedra son fríos.
- Son porosos y sensibles.
- Su instalación es laboriosa y costosa.
- Su acabado suele ser espectacular.
En resumen, las mejores alternativas si buscas un suelo que aísle tu vivienda y te permita mejorar la eficiencia energética en el hogar son los suelos de madera o los suelos laminados, aunque también puedes optar por un suelo porcelánico colocando una buena base aislante.