De la misma manera que hay consejos y métodos para ordenar la casa de manera eficiente, existen procedimientos que nos ayudan a limpiar la casa de forma ecológica, rápida y eficaz.
Puede que alguna vez hayas oído hablar de ellos pero que no les hayas prestado demasiada atención. Sin embargo, dado que la suciedad se acumula día tras día por todas partes y que debido al poco tiempo del que disponemos no siempre nos es posible limpiar tanto como nos gustaría, hoy te presentamos algunos trucos para que tener nuestra vivienda impoluta sea mucho más sencillo de lo que pensamos. ¡Toma nota y ponte manos a la obra!
Trucos para limpiar la casa de manera eficiente
Tenemos que reconocer que hacer las tareas del hogar da mucha pereza y que, en varias ocasiones, la mayoría, ponemos excusas para no hacerlas. Sin embargo, tener la casa limpia y ordenada es básico tanto para nuestro bienestar emocional como para respirar mejor y poder movernos por ella con mayor facilidad.
Por ello, y para que limpiar la vivienda nos resulte lo más fácil y cómodo posible te contamos algunos trucos que te ayudarán a ello.
1. Ordena la casa y deshazte de lo que no utilizas
En varias ocasiones hemos hablado de la importancia de mantener la casa ordenada. Y es que si una casa no está ordenada no puede estar, de ninguna manera, limpia.
En todas las viviendas se acumulan libros, juguetes, ropa, y todo tipo de utensilios, que muchas veces ni tan siquiera utilizamos pero que, sin embargo, ocupan espacio. Para ganar espacio en casa y, por lo tanto, poder limpiarla más cómodamente, es recomendable dedicar tiempo a analizar qué necesitamos realmente y qué no.
Podemos empaquetar y donar todo aquello que ya no utilicemos a aquellas personas que más lo necesiten, y lo que decidamos quedarnos debemos ordenarlo y almacenarlo en espacios pequeños, en el armario, o en los cajones de casa.
2. Establece un plan de limpieza eficiente para la casa
Puede parecer una tontería pero no lo es. Establecer un orden lógico para limpiar nuestra vivienda nos puede ayudar a reducir el tiempo y los recursos a la mitad. Es importante seguir siempre el mismo orden, ya que nuestra mente se acostumbrará a ello, lo que nos permitirá desempeñar nuestras tareas de forma automática y, por lo tanto, con menos esfuerzo.
Se recomienda empezar a limpiar las zonas más complicadas de la casa, o las que más utilizamos, como el baño y la cocina. Dado que la limpieza de ambas es diferente a la del resto de la casa, podemos establecer un margen de tiempo, como treinta o cuarenta minutos para limpiar a fondo cada una. Obviamente, dependerá de sus respectivos tamaños, dado que no es lo mismo limpiar, por ejemplo, un baño que dos, ni una cocina de 6 metros cuadrados a una de 15 metros cuadrados.
Asimismo, es importante establecer un tiempo para llevar a cabo cada tarea del resto de la casa. Aunque el tiempo dependerá, de nuevo, de su tamaño, en función de este, debemos instaurar unos horarios concretos para cada estancia o bien para cada tarea; es decir: una hora para ordenar, treinta minutos para quitar el polvo, y una hora más para pasar el aspirador y fregar.
Cabe destacar que si limpiamos de esta manera una vez por semana, los tiempos pueden reducirse considerablemente, ya que “limpiaremos sobre limpio”.





