En ocasiones, por temor a que nuestra vivienda sufra daños provocados por los posibles inquilinos, preferimos no ponerla en el mercado del alquiler y tenerla vacía, perdiendo la oportunidad de rentabilizarla y sacarle provecho económico.
Y ¿qué soluciones existen para estar protegido ante esta problemática, que frena a buena parte de los propietarios de vivienda? A continuación, desde Grupo Mutua Propietarios, de la mano de Fotocasa, proporcionamos consejos sobre cómo protegerse en ante los daños en la vivienda de alquiler en caso de que el inquilino ocasione desperfectos y qué hacer para evitar posibles impagos, otro de los grandes miedos de los caseros de pisos en alquiler.
El seguro de impago de alquiler, clave para proteger tu vivienda
Solicitar una fianza al comienzo del alquiler y analizar la situación financiera del potencial inquilino suelen ser las estrategias más habituales para garantizar el cobro de la renta mes a mes y cubrir los posibles daños provocados en el inmueble al finalizar el contrato.
Sin embargo, existe la posibilidad de ampliar las garantías al alquilar un piso a través de la contratación de un seguro de impago de alquiler. Se trata de una póliza que, además de cubrir a los propietarios de las rentas impagadas, compensa por los daños o desperfectos ocasionados en el inmueble.
¿Cómo proceder si el inquilino provoca daños en el piso?
Por lo general, lo que se suele hacer al finalizar el plazo del alquiler es comprobar, tras recibir las llaves, cuál es el estado de la propiedad y si se encuentra en las mismas condiciones que cuando se alquiló al iniciar el contrato.
En caso de que el inmueble registre daños, la fianza entregada por el inquilino (que depositamos en el organismo correspondiente) debe utilizarse para cubrir los desperfectos ocasionados durante el alquiler. Eso sí, en caso de que los gastos para reparar los daños superen el importe de la fianza, se debe iniciar un proceso de reclamación de daños físicos en la propiedad.







