El Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) alerta que, de no tomarse mayores medidas de seguridad, el número de incendios domésticos y, en consecuencia, de víctimas mortales podría incrementarse en la próxima campaña de invierno. Y es que, según datos de la asociación Tecnifuego-Aespi, sólo desde el 1 de diciembre hasta el 15 de enero de este año fallecieron 32 personas.
“Es duro hablar de muertes, pero es aún más duro saber que la Administración tiene la llave para reducir el número de incendios en viviendas y no hacerlo”, ha criticado Manuela Julia Martínez Torres, presidenta del CAFMadrid. Esta, a su vez, ha recordado que la posibilidad de obligar a la instalación de detectores de incendios en los pisos, medida que ya se aplica en Reino Unido, Holanda, Alemania, Suecia y más recientemente en Francia, está sobre la mesa del Gobierno español desde hace meses.
Desde CAFMadrid solicitan modificaciones en el CTE (Código Técnico de la Edificación) que requieran mayores exigencias de seguridad en los edificios residenciales, ya que ahora sólo obliga a la instalación de extintores en edificios de nueva construcción o reformas importantes. “El 80% de los bloques de viviendas construidos antes de la entrada en vigor del CTE tiene carencias en las medidas contra incendios en calderas, garajes o portales”, ha apuntado Martínez Torres.
“Es paradójico que un elemento de protección tan básico como es un extintor sólo se exija cuando en un edificio antiguo trabajen conserjes o porteros, pues así lo establece la Prevención de Riesgos Laborales, y para lugares muy concretos (cuarto de contadores, por ejemplo), o cuando se realizan inspecciones eléctricas, pero que su instalación no sea obligatoria en la escalera del edificio”, se ha quejado la presidenta del CAFMadrid.
Para terminar, la institución ha pedido a la Administración Central una campaña divulgativa de prevención de las instalaciones de calefacción y los riesgos que conllevan, sobre todo de cara al sector de la población más vulnerable: las personas mayores de 65 años que viven solas.





