1- No sobrecargar las regletas de los enchufes
Lo más habitual actualmente es utilizar un brasero eléctrico. Este irá enchufado, por lo que debes tener especial cuidado a la hora de conectarlo a una regleta en la que estén enchufados otros aparatos. De esta forma, evitarás una sobrecarga.
Si la regleta supera su capacidad de carga, existe riesgo de incendio en la vivienda. Otro consejo es que la regleta se coloque, además, lejos de cortinas o alfombras, ya que son objetos que arden con mayor rapidez.
2- Instalar detectores de humo
Dado el número de casos de incendio por braseros en España, instalar un detector de humos puede ser esencial para prevenir este tipo de situaciones. Este dispositivo detectará las concentraciones de partículas en el ambiente y hará saltar la emergencia, lo que permitirá a los ocupantes de la vivienda poder evacuarla rápidamente y llamar a los bomberos.
Al detectar de forma rápida el humo en la vivienda, se evitará que los ocupantes se intoxiquen por inhalación de gases, ya que podrán salir del inmueble antes de que sea demasiado tarde.
3- Apagarlo 30 minutos antes de acostarse
Algunos dispositivos modernos incluyen hasta la posibilidad de programar el brasero para que se apague tras cierto tiempo de uso. No obstante, si el brasero no cuenta con esta opción, es tan sencillo como acordarse cada día de apagarlo una media hora antes de acostarse.
Lo más útil es encender el brasero cuando te sientas en el sofá o en la mesa y apagarlo adecuadamente cuando te marchas. Tener integrado este hábito puede evita problemas de incendios por dejar el brasero encendido.
4- Alejar el brasero del mantel y textiles
Trata de alejar al máximo el brasero del mantel o las mantas. Nunca ubiques este sistema para calentar la casa cerca de las cortinas, la tela del sofá, las sábanas u otros objetos inflamables, ya que, en caso de incendio, prendería mucho más rápido.
Lo ideal es colocarlo en un lugar con muy buena ventilación. De hecho, se recomienda ventilar el espacio en el que se encuentra el brasero cada 15 minutos y aplicar una buena limpieza diaria del brasero si es de tipo tradicional. Y es que los braseros tradicionales, si no se utilizan bien (suciedad, obstrucciones, acumulación de residuos), pueden dar lugar a una mala combustión y acumular monóxido de carbono.