El mercado de la vivienda español se encuentra en pleno cambio de ciclo y en un proceso de adaptación tras la gran actividad inmobiliaria generada por la pandemia, al mismo tiempo que digiere la agresiva subida de tipos de interés impulsada por el Banco Central Europeo.
El primer semestre del año está marcado por una leve contracción de la participación e interacción de los ciudadanos con la vivienda. Sin embargo, los datos muestran que esta reducción se explica por la demanda que no logra completar el proceso de compra o de alquiler. Es decir, menos ciudadanos están encontrando lo que buscan en el mercado debido a que la escasa oferta no cumple con sus expectativas. De hecho, a pesar del endurecimiento del acceso a la financiación, la demanda de compra sigue sorprendiendo con niveles fuertes e intensos, esperando la mejora de las condiciones económicas por parte de la eurozona.
El informe de Radiografía del mercado de la vivienda se pone de manifiesto el gran desequilibrio entre oferta y demanda existente tanto en la compra como en alquiler y detalla las consecuencias de inaccesibilidad sufridas tanto por compradores como por inquilinos, en los que se muestra cómo sus edades medias van elevándose a lo largo de los años.






