Casi 8 de cada 10 españoles que viven de alquiler lo hacen con un contrato de alquiler de vivienda habitual (de cinco o siete años) y es el contrato más extendido en España entre inquilinos y propietarios. Así, casi 8 de cada 10 (el 78%) contratos son para alquiler residencial o de larga duración, un dato muy similar al de 2023.
El segundo más frecuente es el contrato de alquiler temporal que representa en estos momentos casi 1 de cada 10 (el 7%) de los contratos de alquiler. Esta modalidad ha crecido ligeramente el último año ya que en 2023 representaba el 5% de los contratos. Las siguientes posiciones del ranking las ocupan los contratos para alquilar una habitación en España (5%), el contrato de alquiler con opción a compra (4%) y el alquiler social (3%). Esta son algunas de las conclusiones del análisis “Tipologías de contratos de alquiler en España”, elaborado por Fotocasa Research.
El aumento del alquiler temporal indica una demanda de más flexibilidad por parte de inquilinos y las nuevas preferencias de propietarios
“El aumento de dos puntos porcentuales de los contratos de alquiler temporal en un año sugiere una mayor demanda de flexibilidad por parte de los inquilinos, ya sea por razones laborales, educativas o personales. También va en línea de las nuevas preferencias de los propietarios, al no estar condicionados por limitaciones de precios, utilizan el temporal como fuente de mayor rentabilidad mientras es una respuesta a la incertidumbre económica y a un mercado más dinámico. Sin embargo, no parece que esta tendencia esté reduciendo la disponibilidad de alquileres de pisos a largo plazo, ya que es un porcentaje que también aumenta con respecto al año anterior”, explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.






