¿Tu piso es un horno? A lo mejor tiene una etiqueta energética F

Sergio Cardona
Sergio Cardona Jefe de estudios del Observatorio del Alquiler

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Desde hace unos años, venimos observando que los veranos en España cada vez son más largos y calurosos, con episodios más recurrentes de olas de calor que disparan los termómetros hasta temperaturas de récord. Ante esto, cada vez más hogares se plantean cuál es la mejor forma de mantener un ambiente agradable en sus casas para sobrellevar los meses más cálidos del año.

Prácticamente la mitad de las viviendas españolas en alquiler cuentan con sistemas de aire acondicionado u otras formas de refrigeración. Si bien en la climatización de un inmueble influyen numerosos aspectos, como su ubicación geográfica, su orientación o los materiales de construcción, instalar un aparato de aire acondicionado en casa resulta indispensable en muchas zonas del país para hacer frente a los días de calor extremo.

Casi la mitad de las viviendas españolas en alquiler cuentan con sistemas de aire acondicionado u otras formas de refrigeración

Pero es importante tener en cuenta que, además de contar con los sistemas adecuados, la calificación energética de una vivienda, es decir, su eficiencia en el consumo de energía a la hora de, entre otras cosas, climatizar los hogares, es un factor muy relevante a la hora de adaptarse al calor y a los cambios de temperatura. Lo analizamos a continuación.

¿Por qué es importante que las casas sean eficientes?

La sensación de calor es una magnitud subjetiva, puesto que cada persona tiene una medida distinta de lo que supone el confort térmico. Sin embargo, la recomendación más común es que una vivienda tenga una temperatura media de entre 23 y 26 grados centígrados en verano, aunque dependerá de la zona climática en la que se ubique el inmueble.

La calificación energética de una vivienda no da una medida del confort térmico que se vive entre sus paredes; es decir, de si será más fría en invierno o más calurosa en verano. Pero sí que puede ayudar a entender cuánto va a costar calentarla o enfriarla, no sólo en términos de cantidad de energía, sino también de coste económico.

El certificado energético especifica la demanda de sistemas de calefacción o de refrigeración que precisa el inmueble para alcanzar la temperatura adecuada

El certificado energético de una vivienda cuenta con un apartado en el que se especifica la demanda de sistemas de calefacción o de refrigeración que precisa el inmueble para alcanzar la temperatura adecuada. Es decir, ofrece información de la energía necesaria para mantener el inmueble en unas condiciones confortables.

Como se puede observar en la siguiente imagen, una misma vivienda puede tener una demanda de calefacción distinta de su demanda de refrigeración. Es decir, puede necesitar más cantidad de energía para calentarse que para enfriarse, como sucede en este ejemplo, o viceversa.

viviendas eficientes

Una peor calificación energética, es decir, las etiquetas E, F o G, supondrá que será necesaria más energía para refrigerar la vivienda y, por tanto, el coste económico de hacerlo será mucho mayor. En algunos casos, este coste puede ser tan alto, que puede llegar a volverse inasumible para muchas personas.

Los inquilinos no prestan demasiada atención a la calificación energética de las viviendas que alquilan

Normalmente, los inquilinos no prestan mucha atención a la calificación energética de las viviendas en las que viven. De hecho, la mayoría de ellos ni siquiera la conocen o no la recuerdan. Mucho menos conocido aún es este punto de calificación parcial de la demanda energética de calefacción y refrigeración, que diferencia entre la demanda de energía para calentarse o refrigerarse.

Así, muchos también desconocen que cuánto mayor sea la diferencia entre la temperatura exterior y la que desean tener en el interior de una vivienda, más importante será la calificación energética y la eficacia de elementos como el aislamiento del edificio, las ventanas o las puertas.

Cuando el calor es extremo es muy complicado y caro enfriar viviendas que disponen de una calificación energética F o G

En momentos de olas de calor, en los que la temperatura del exterior puede estar cercana a los 40 grados, resulta muy complicado enfriar casas que disponen de un certificado energético F o G, ya que, casi con total seguridad, carecen de aislamiento térmico en las fachadas, por lo que el calor se acumula en la envolvente de la casa y acaba irradiándose hacia el interior, incluso durante la noche. En estos casos, disponer de aire acondicionado no deja de ser un parche, y resulta poco eficiente.

Apostar por mejorar la eficiencia energética de nuestras viviendas no es, por tanto, sólo una cuestión de sostenibilidad ambiental, sino que se trata, sobre todo, de un aspecto clave para el bienestar y para el bolsillo de sus ocupantes.

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