En la actualidad, los muros biodiversos se han convertido en una tendencia al alza dentro de la arquitectura sostenible y la jardinería urbana. Estos elementos no solo aportan belleza y verdor a nuestros espacios, sino que también ofrecen una serie de beneficios ambientales y funcionales que los posicionan como una solución innovadora para los retos urbanos contemporáneos.
¿Qué es un muro biodiverso?
Un muro biodiverso o muro verde es una estructura vertical que alberga diversas especies de plantas y que, a diferencia de los jardines verticales, está diseñado teniendo en cuenta la interacción ecológica. Estos muros pueden integrarse tanto en interiores como en exteriores y suelen estar formados por un sistema de riego, sustratos adecuados para el crecimiento vegetal y, en algunos casos, materiales reciclados o sostenibles.
El concepto de los muros biodiversos está alineado con las necesidades actuales de las ciudades: combatir las olas de calor, mejorar la calidad del aire, reducir el ruido y, sobre todo, devolver a la naturaleza un espacio dentro del entorno urbano. En este sentido, estos muros actúan como espacios verdes. También ejercen de reguladores ambientales, capaces de transformar la relación de las ciudades con su entorno.





