“La profesionalización del alquiler podría reducir el riesgo de impagos en un 85%”
El Estado y las distintas Administraciones Públicas tienen la obligación constitucional de promover los cauces oportunos para que las personas con bajos recursos económicos puedan acceder a una vivienda en alquiler, facilitándoles viviendas sociales, pero sin involucrar en ello al sector privado y sobre todo a los pequeños arrendadores, porque debido a la situación económica de estos colectivos, el riesgo de incumplimiento es altísimo.
Por ello, se hace necesaria la intervención de profesionales que seleccionen a los inquilinos por su grado de cumplimiento, aplicando criterios de selección con rigor científico y que además gestionen con el mismo rigor todas las incidencias que se puedan producir durante los alquileres. Cuando esto se consigue, se reduce el riesgo de los impagos en porcentajes que llegan a superar ampliamente el 85%.
Es cierto que la intervención de profesionales que gestionen los alquileres tiene un pequeño coste económico, pero este es ampliamente compensado con la reducción de problemas que se produce cuando intervienen estos profesionales.