En la búsqueda de materiales más sostenibles y eficientes para la construcción y renovación del hogar, el corcho, poco a poco, se ha ido consolidando como una de las mejores opciones. Este material, proveniente del alcornoque, es un recurso natural, renovable y con propiedades excepcionales que lo hacen ideal para el aislamiento térmico y acústico de las viviendas. En este post exploraremos en profundidad por qué el corcho es una alternativa ideal para aislar las paredes de tu casa, destacando sus beneficios, formas de uso y tipos disponibles.
Propiedades y ventajas del corcho como aislante
El corcho es un material que, por su propia naturaleza, ofrece una combinación única de características que lo convierten en un aislante altamente eficaz. Una de sus principales cualidades es su estructura alveolar, formada por millones de pequeñas celdas llenas de aire.
Su uso en paredes, techos o suelos de una vivienda puede reducir significativamente la pérdida de calor en invierno y la ganancia de frío en verano, contribuyendo así a un entorno más cómodo y a un ahorro energético considerable.
Del mismo modo, también es un excelente aislante acústico, reduciendo no solo el ruido exterior, sino creando un ambiente más tranquilo y silencioso dentro del hogar. Esta combinación de aislamiento térmico y acústico es particularmente valiosa en viviendas ubicadas en zonas urbanas o ruidosas.
El corcho es naturalmente impermeable y resistente a la humedad.





