Si preguntamos a las personas mayores sobre la compra de su primera vivienda a plazos o a letras (de cambio) nos daremos cuenta de que esto ha sido más habitual desde hace siglos que la compra mediante préstamo hipotecario.
Ante el posible impago se puede pactar como garantía la condición resolutoria, que significa que ante el impago se da por resuelto el contrato, es decir, que el vendedor tendrá la opción de exigir el precio que se le adeuda o bien recuperar la vivienda haciendo suyas las cantidades ya recibidas.
Hasta ahí todo claro, o no tanto… Lo analizamos a continuación con más detalle.





