La transición ecológica está llamada a ser una de las grandes protagonistas a partir de 2023. Prueba de ello ha sido la participación de la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, en el lanzamiento de la Alianza Baukultur en Davos, el pasado 16 de enero.
Esta alianza, en la que España participa como miembro fundacional, se posiciona como una iniciativa destinada a promover la cooperación internacional y el buen diseño de las ciudades y los edificios. En este evento, se remarcó el compromiso de fomentar que el urbanismo y la construcción sean cada vez más sostenibles, saludables y de alta calidad.
“Todos los sectores están comprometidos a cumplir con sus retos medioambientales”
Dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y según publicó el Ministerio de Ciencia e Innovación en el pasado mes de diciembre, se otorgaron 288,6 millones de euros a 1.711 proyectos de investigación en la convocatoria 2021 de Proyectos Estratégicos Orientados a la Transición Ecológica y a la Transición Digital.
Así pues, es evidente que todos los sectores están inmersos en el objetivo de ser más sostenibles, y el de la reforma y la rehabilitación no iba a ser menos. Y no sólo eso. La regulación, los objetivos marcados por las instituciones a nivel de EU y, no menos importante, la identificación de crecientes capas sociales ante los retos medioambientales. La sociedad constituye la demanda y las empresas necesitamos adaptar nuestra propuesta de valor a sus valores dominantes.





