Los funcionarios no son una excepción
Una persona que pasa a ser funcionaria tiene un trabajo de por vida y, por tanto, va a contar siempre con ingresos estables.
Esto puede llevar a entender que, cuando una persona consigue este puesto, ya puede pedir una hipoteca, pero nada más lejos de la realidad.
Lo primero que hay que tener en cuenta es lo que el banco considera como funcionario. Para las entidades, un funcionario es aquel que lo es de carrera o, dicho de otra manera, aquella persona que haya aprobado una oposición y por ello haya conseguido una plaza.
Los expertos de iAhorro aseguran que no es lo mismo ser funcionario que un empleado público, puesto que este último trabaja para una empresa pública, pero no ha conseguido una plaza a través de una oposición.
Una vez aclarado este punto, desde iAhorro recomiendan que los funcionarios esperen unos meses después de su nombramiento oficial como trabajadores públicos antes de pedir una hipoteca.
El motivo principal es que, pese a que sea un puesto vitalicio, pueden ocurrir imprevistos al principio y, al esperar, la persona se asegura de que todo está en orden en su trabajo y que efectivamente va a contar con ese puesto para siempre.