Uno de los problemas a los que se enfrentan habitualmente las comunidades de propietarios es lidiar con un vecino cuyo perro no deja de ladrar. De hecho, casi todos hemos vivido alguna vez en primera persona esta situación, que puede llegar a ser muy molesta e, incluso, perjudicial para nuestro descanso y nuestra salud mental.
El hecho de que un perro ladre puede, incluso, ser uno de los motivos por los cuales sólo el 5% de los pisos en alquiler aceptan mascotas, según Fotocasa. Sin embargo, puede ser un indicativo de que el animal no se encuentra bien, tiene ansiedad por separación o está sufriendo algún tipo de maltrato, por lo que debemos estar atentos a la situación.
Para ello, hoy queremos analizar cómo hacer que el perro del vecino deje de ladrar, y conocer cómo debemos proceder ante una situación de este tipo, por el bien de todos.
¿Por qué el perro del vecino no deja de ladrar?
Saber por qué el perro del vecino no deja de ladrar es la primera cuestión que debemos poder responder o que, por lo menos, debemos intentar averiguar. Lamentablemente, muchas personas no atienden a sus mascotas como deberían e, incluso, llegan a maltratarlas. A pesar de que recientemente se ha aprobado una Nueva Ley de Protección Animal para defender los derechos de las mascotas, esto sigue sucediendo.
Este puede ser uno de los motivos por los cuales un perro ladre en exceso, ya que es su forma de expresar que está nervioso por algún motivo, que se encuentra mal o, en definitiva, que algo no funciona. En la medida de lo posible, ya sea hablando con el dueño o con el resto de vecinos, debemos intentar averiguar por qué motivo lo hace.
Puede ser, como apuntábamos, porque se encuentra mal; porque está sufriendo o ha sufrido malos tratos en el pasado que todavía le atormentan; porque se siente nervioso o estresado, dado que quizás pasa demasiado tiempo solo, o no sale a pasear lo suficiente; porque siente ansiedad por separación, cuando sus dueños salen de casa; o porque, al escuchar algún ruido se sienten amenazados e intentan protegerse y proteger a su dueño, entre otros.
En cualquier caso, debemos tener presente que un perro nunca ladra para molestar, sino porque está intentando decir algo, por lo que debemos procurar tener paciencia.






Nada gano cn comentar lo q necesito es una solución
A mi me funcionó, cuando se van los dueños, darles a través de la reja un hueso grande a cada uno para que se entretengan. Dejan de ladrar instantáneamente. Tiene que ser un hueso grande, la idea es que se entretengan con algo, no que se lastimen (no huesos chicos ni de pollo)
Al dueño de perros que dejan solos durante horas mientras trabajan 10 horas mínimo y el perrito de los cohones ladrando y ahuyando maltratando a los demás vecinos