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Los beneficios de tener una mascota son infinitos. De hecho, está demostrado que convivir con un animal nos hace sentir más felices. Sin embargo, su llegada a nuestro hogar va a conllevar una serie de responsabilidades como, por ejemplo, adecuarlo por completo.

Tanto si se trata de un cachorro como de un animal más mayor habrá que seguir varias pautas para que éste se acostumbre a su nueva familia y a su nueva vivienda de la mejor manera posible.

Hay que tener en cuenta que no todos los animales se adaptan de la misma forma a esta nueva etapa, por lo que deberemos tener paciencia; se trata de una situación insólita tanto para él como para nosotros, así que debemos darnos tiempo para adaptarnos por ambas partes. Es normal que los primeros días se muestre desconfiado y desubicado; hay que darle tiempo.

Primer paso: que olfatee e inspeccione su nueva casa

En primer lugar, y aunque nos embargue la emoción, debemos dejarle espacio y tiempo para que visite y olfatee cada rincón de su nuevo hogar.

Es importante que los primeros días evitemos, en la medida de lo posible, que se asuste, por lo que si vivimos en una zona concurrida es mejor dejar las ventanas cerradas. También debemos intentar no usar electrodomésticos demasiado ruidosos, como la lavadora, la batidora o el secador.

El primer contacto del animal con su nueva casa es muy importante, tanto para él, porque es donde vivirá el resto de su vida, como para que nosotros observemos su comportamiento y vayamos sacando conclusiones de cómo es y de cómo creemos que se adaptará a nosotros.

Si en casa hay niños pequeños, debemos explicarles lo que comporta la llegada del nuevo miembro de la familia, para que lo respeten y lo traten con cariño, cuidado y responsabilidad.

Segundo paso: enseñarle dónde está su espacio

Una vez haya inspeccionado a fondo toda la casa procederemos a enseñarle dónde está el espacio destinado única y exclusivamente a él.

Si queremos evitar que se suba al sofá o a la cama, tenemos que reservar un rincón amplio y cómodo solo para él. Éste debe estar en un lugar tranquilo, pero no muy lejos de nosotros, para que no se sienta aislado. Es importante comprarle una cama suave y confortable, en la que se sienta a gusto y a la que sepa que puede ir a dormir o a jugar cuando quiera.

También reservaremos un lugar donde poner su comida y agua, separado de la zona en donde está su cama. Y si queremos hacerle todavía más feliz, podemos comprarle pelotas, juguetes y una manta calentita solo para él.

No olvidemos destinar un espacio para que nuestra mascota haga sus necesidades. En el caso de los gatos es más sencillo, puesto que ellos mismos irán a su arena, pero en los perros suele ser más complicado. Aunque la mayoría aprenden rápido que deben esperar a salir a la calle, los primeros días tendremos que estar preparados para lo que pueda pasar.

Si adquirimos una mascota mayor puede que nunca haya aprendido a hacer sus necesidades fuera de casa, por lo que en este caso será todavía más importante. Debemos preparar un espacio con empapadores y papel de periódico encima y evitar a toda costa utilizar productos tóxicos y que contengan amoníaco, tanto a la hora de limpiar esta zona como el resto de la casa.

Cómo preparar la casa para la llegada de una mascota - Fotocasa Life - casas con mascota, seguro de mascota, vivienda - Mascotas, Hogar - Los beneficios de tener una mascota son infinitos. De hecho, está demostrado que convivir con un animal nos hace sentir más felices. Sin embargo, su llegada a nuestro hogar va a conllevar una serie de responsabilidades como, por ejemplo, adecuarlo por completo.

Tercer paso: evitar todo lo que pueda dañarle

Los animales son curiosos por naturaleza, por lo que debemos evitar todo lo que pueda suponer un peligro para ellos. Es de vital importancia alejar de su alcance escaleras, balcones y ventanas, mediante redes o vallas.

También tendremos que vigilar todo tipo de objetos pequeños, productos tóxicos y plantas o flores que pueda comerse nuestra mascota y que, por lo tanto, suponga un riesgo para ella. Asimismo debemos ordenar los cables, enchufes y regletas para dejarlos fuera de su alcance y no supongan un peligro ni para ella ni para nuestra vivienda. En cualquier caso, es importante contratar un seguro para nuestra mascota, por lo que pueda ocurrir.

No olvidemos que su olfato está muchísimo más desarrollado que el nuestro, por lo que también debemos evitar ambientadores, insecticidas y productos de limpieza demasiado fuertes, ya que no solo podría molestarles sino que, incluso, les podría llegar a ocasionar problemas respiratorios.

Cuarto paso: proteger los muebles

Los animales reconocen lo que les rodea con el olfato y con la boca. Para evitar que nuestra mascota destroce los muebles, las puertas, ropa, zapatos o plantas, entre otros, ya sea porque los muerda, los arañe o escarbe, es importante poner fundas protectoras o redes de separación y no dejar a su alcance objetos susceptibles de ser destrozados. También nos ayudará comprarle juguetes u objetos para tal fin, como rascadores o huesos.

Si nuestra mascota no ha aprendido a hacer sus necesidades en la calle, podemos recurrir a repelentes educativos no tóxicos, que deberemos aplicar en la zona en la que queramos evitar el desastre, como el suelo o los bordes de muebles y puertas.

Quinto paso: marcar rutinas y premiarlo

Si queremos evitar que nuestra mascota desarrolle malos hábitos, tendremos que corregirla desde el primer momento. Las rutinas serán nuestras grandes aliadas; hay que procurar que coma, que salga a pasear, que juegue y que vaya a dormir siempre a la misma hora.

Una vez más, deberemos tener paciencia, ya que no seguirá nuestras normas desde el primer momento. Es importante no castigarla porque se sentirá amenazada; en su defecto deberemos premiarla, para darle a entender que está haciendo bien las cosas y que debe seguir así.

La llegada de una mascota a nuestro hogar será, probablemente, uno de los momentos más importantes de nuestra vida, por lo que seguro que recordaremos ese momento para siempre. Aunque habrá momentos complicados, valdrá la pena. Solo debemos prepararlo todo con antelación y, sobre todo, con mucho cariño.