El verano es ese momento del año en el que nos planteamos cambiar de aires. Una escapada a la casa del pueblo, unas semanas en la playa… Y, si convivimos con un gato, queremos que también viaje con nosotros. Pero no siempre es tan fácil como meterlo en el transportín y ponernos en marcha, el proceso empieza mucho antes.
¿Cómo acostumbrar a un gato a una nueva casa? La clave está en invertir tiempo, paciencia y preparación. Ellos no entienden de vacaciones: para ellos, cualquier cambio es una amenaza.
Desde Fotocasa vemos qué hacer al llegar a tu segunda residencia o a tu alojamiento vacacional con un gato para que el cambio sea lo menos traumático posible estas vacaciones.








