El pasado 8 de septiembre fallecía la reina Isabel II en una de sus propiedades favoritas, el castillo de Balmoral, en Escocia. Aunque su propiedad habitual era el castillo Windsor en Londres, la reina encontró en Balmoral el lugar perfecto para descansar y retirarse de la vida pública. Allí, acostumbraba a pasar los veranos rodeada de su familia.
Pero estas dos no son las únicas propiedades en las que residió la monarca británica. Hay que destacar que la mayoría de palacios pertenecían al Crown Estate, no obstante, ella contaba con dos residencias que sí eran de su propiedad: su predilecto castillo de Balmoral y la finca de Sandrigham.
Entramos en las maravillosas mansiones y castillos de la reina Isabel II, en las que vivió durante su vida rodeada de su familia. A cada cual más impresionante y lujosa, dignas de una reina como lo era Isabel II.
Un paseo por los castillos de la reina Isabel II
El castillo de Windsor
El castillo de Windsor, ubicado al oeste de Londres, era la residencia habitual de la reina. En realidad, es el castillo habitado más antiguo del mundo, y es que se trata de un edificio colosal con más de 1.000 habitaciones que se ha usado como residencia real durante los últimos 900 años.
Hay que destacar que, aunque la reina residiera en el castillo durante la mayor parte de los fines de semana del año, en ocasiones, esta propiedad, al ser titularidad del Estado, era ocupada para fiestas religiosas importantes, así como bodas, bautizos y algunas fiestas de cumpleaños. De hecho, en algunas épocas se abría al público, permitiendo las visitas turísticas.
En la Capilla de San Jorge del castillo de Windsor es donde descansa la reina, junto a sus padres, su hermana y su marido.





