Mudarse al campo puede ser una magnífica opción y si lo decides hacer por la zona de Cataluña, puedes decantarte por vivir en una masía. Estas construcciones que tienen sus orígenes de las antiguas villas romanas en la antigüedad estaban ligadas a la explotación agraria y ganadera. En cambio, hoy en día en su mayoría estas construcciones de piedra se han ido transformando en viviendas vacacionales o en alojamientos de turismo rural.
Masía del siglo XVIII en Calonge
La masía ha sido reformada en 2013 para poder ofrecer todas las comodidades actuales, pero ha sabido mantener su esencia y elementos tradicionales.
Ubicada a solo 5 minutos de la playa, esta masía está dividida en 4 dormitorios con baño privado, un salón con chimenea y una cocina que conserva elementos originales como el horno. Además, la finca dispone de un jardín con una piscina salada climatizada.

Foto: Fotocasa
Una gran masía en medio de la naturaleza
El enclave de esta vivienda no podía resultar más idílico, y es que se encuentra rodeada de naturaleza a solo 30 minutas de la Costa Brava.
La masía consta de una vivienda típica del siglo XIX completamente restaurada, piscina con jacuzzi y zona deportiva.

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Una masía para los amantes de la lectura
Esta vivienda restaurada en 2003 dispone de una biblioteca para deleitar a los amantes de la lectura en un entorno tranquilo.
En sus dos plantas alberga 7 habitaciones con 7 cuartos de baño, una cocina perfectamente equipada y un comedor. Además, en las inmediaciones dispone de un jardín con árboles frutales, piscina, 2 cobertizos, un estanque, un gallinero y una casa de juegos para los pequeños. ¿Necesitas más?

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Acogedora masía rústica
Esta bonita vivienda rústica se encuentra muy bien comunicada con la autopista.
La casa consta de comedor con chimenea, cuatro dormitorios, dos baños completos y una gran cocina con salida al porche. Además, dispone de piscina, pozo de agua, bodega y barbacoa. Una finca muy completa en la que pasar tus vacaciones o los fines de semana.

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Confort en una masía del siglo XVII
No te dejes engañar por los años de esta construcción, ya que esta masía combina el encanto del siglo XVII con las comodidades del siglo XXI.
La masía está dividida en dos plantas y consta de recibidor, salón-comedor con chimenea, cocina completamente equipada con salida al jardín, un aseo con ducha, tres baños completos, un comedor de invierno y cinco habitaciones. Por si esto no fuera suficiente en las inmediaciones dispone de bodega, gimnasio y piscina.

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Vivir en una antigua fortificación
Esta antigua fortificación medieval en el Alt Penedés se distribuye en dos plantas y desván con terreno con viñas, almendros y bosque de pinos.
La masía ha sido completamente reformada y la casa dispone de todos los elementos para asegurarse una estancia confortable. Piscina, garaje y bodega completan esta finca.

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