Especialmente en los últimos años estamos oyendo hablar mucho de eficiencia energética. Pero lo que no se suele contar tanto es que cualquier aislamiento que mejore este aspecto, quedará en agua de borrajas si existen filtraciones de aire a través de puertas o ventanas de la vivienda.
Una manera muy sencilla de detectar si hay filtraciones (y por tanto, esto es una señal de que falta aislamiento) es sujetando una vela encendida junto a los puntos singulares como suelen ser los interruptores, enchufes, encuentros de ventanas… Si la llama oscila, sabremos que hay infiltraciones de aire.
¿Por qué se producen infiltraciones?
A veces, el material, el sistema de apertura y el ajuste del marco de los diferentes tipos de carpinterías produce rendijas que dejan pasar el aire en función de la diferencia de presión entre el exterior y el interior de la vivienda. Esta propiedad de la ventana o puerta se conoce como permeabilidad.
Como consecuencia de la permeabilidad de las carpinterías, se generan filtraciones de aire incontroladas que producen pérdidas de calor y frío en invierno o verano, respectivamente. Dichas pérdidas pueden llegar a ser importantes, afectando no solo al ahorro energético sino también al confort térmico y acústico de la vivienda.





