Desde ACEGI, se reconoce la importancia de modificar la regulación de la vivienda vacacional, pero entiende que no es la solución a la grave crisis habitacional en las Islas Canarias. En palabras de su presidente Rafael Tarajano, “esta medida, por sí sola, no resolverá los problemas de fondo que enfrenta la región donde las diferentes administraciones han fracasado en generar vivienda pública en las últimas décadas».
Entre los puntos positivos del anteproyecto, ACEGI valora positivamente la posibilidad de que cada municipio regule la implantación de la vivienda vacacional según sus particularidades, así como la limitación cuantitativa en relación con la edificabilidad total de cada zona o municipio.
Desde ACEGI celebran que se haya atendido una larga reclamación de la asociación respecto a la consolidación del uso residencial en complejos turísticos, resaltando su presidente que ”este es un punto clave para nosotros, ya que se estaba produciendo importantes injusticias, además de reducir aún más la disponibilidad de viviendas en zonas catalogadas como turísticas, que en muchos casos, dejaron de explotarse turísticamente hace mucho tiempo”.





