El sector de la reforma y la rehabilitación en España, busca constantemente herramientas y tecnologías que permitan mejorar la calidad de vida en los hogares, optimizar los recursos y, por supuesto, ahorrar. Y una de las tecnologías más valiosas que cumple con lo anterior es la conocida como fotografía termográfica, también llamada simplemente como termografía.
Aunque suene complejo, su aplicación práctica en el ámbito doméstico es tremendamente útil y fácil de entender.
¿Qué es exactamente la fotografía termográfica?
Imaginemos poder ver el calor. Eso es, en esencia, lo que hace la termografía. Utiliza una cámara especial, sensible a la radiación infrarroja que emiten todos los objetos en función de su temperatura.
Esta cámara traduce esas diferencias de temperatura en una imagen visible, un «mapa de calor» donde distintos colores representan distintas temperaturas. No es magia, es ciencia aplicada que nos permite diagnosticar el estado de una vivienda de una forma no invasiva, es decir, sin necesidad de hacer agujeros ni romper nada.





