Obras más comunes de viviendas para personas con discapacidad

Agustina Battioli
Agustina Battioli Experta en el sector inmobiliario

Promedio de puntuación 4.3 / 5. Recuento de votos: 3

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

En España hay más de 4 millones de personas que sufren algún tipo de discapacidad, lo que representa casi un 10% de la población. Todas ellas se enfrentan, de una forma u otra, a situaciones que les impiden poder hacer vida normal. 

Algunas de las personas con discapacidad tienen, incluso, que adaptar o reformar una vivienda para poder vivir con total normalidad, ya que sufren de limitaciones de movilidad. Es por ello tan importante saber en qué consisten los proyectos de adaptación de viviendas para personas con discapacidad y qué ayudas ofrece el Gobierno para que éstos se puedan llevar a cabo. 

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de adaptar viviendas para personas con discapacidad?

Para que las personas con discapacidad puedan moverse por su casa con total seguridad y autonomía y puedan llevar a cabo todas sus actividades diarias resulta imprescindible que su vivienda esté completamente adaptada a sus necesidades

A pesar de que cada vivienda requerirá de unas obras específicas de adaptación dependiendo del tipo de necesidades de cada persona, hay una serie de soluciones que deben llevarse a cabo en la mayoría de los casos. 

  • Evaluar las necesidades de la persona con discapacidad

Antes de llevar a cabo ningún tipo de obra hay que evaluar a conciencia las necesidades concretas de la persona que sufre la discapacidad, para hacer los cambios adecuados en cada caso. 

No es lo mismo tener que adaptar una vivienda para una persona que va en silla de ruedas que hacerlo para una con problemas de audición o de visión, o para alguien con problemas degenerativos, en cuyo caso, el problema irá empeorando gradualmente, por lo que será importante tenerlo en cuenta para hacer obras y cambios que le sirvan a largo plazo

  • Asesorarnos de qué cambios se pueden hacer en nuestra vivienda para adaptarla a personas con discapacidad

Cada vivienda y cada edificio tienen una situación concreta y una características determinadas, que no siempre permiten llevar a cabo cambios o reformas, por lo que es importante recurrir a empresas especializadas en reformas para que nos asesoren correctamente acerca de qué cambios se pueden hacer y de cómo hacerlos. 

Hay edificios muy antiguos en los que, por ejemplo, no se pueden hacer cambios estructurales porque supondría un peligro para la comunidad. Asimismo, en muchos de ellos, por ejemplo, no hay espacio suficiente para poder colocar un ascensor o una rampa sube-escaleras. 

También hay que tener en cuenta la posibilidad de que la persona con discapacidad esté viviendo en un piso de alquiler y que, por lo tanto, tenga que pedir permiso al propietario para que le autorice a llevar a cabo los cambios necesarios. 

Sin embargo, en este caso, cabe destacar que Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que es la que regula todos los contratos de alquiler, dicta que un arrendatario puede hacer obras de mejora de adaptabilidad en una vivienda alquilada, siempre que cuando vez finalice el contrato deje el inmueble como estaba previamente, salvo que pacte con el arrendador la posibilidad de dejar las mejoras tal y como están.

  • Pedir las licencias o permisos necesarios para llevar a cabo las obras de adaptación de la vivienda

Dependiendo del tipo de obras que haya que hacer en la vivienda necesitaremos unos permisos o licencias u otros, que nos deberá otorgar el ayuntamiento de nuestra localidad. 

Existen dos tipos de licencia de obras, en función de la magnitud de las modificaciones que haya que llevar a cabo. La primera es la licencia de obra menor, para trabajos relativamente sencillos que no modifican la estructura del inmueble. 

La licencia de obra mayor, en cambio, sí que implica modificar la estructura básica del inmueble. Cada municipio especifica en su Plan General de Ordenación Urbanística qué es lo que considera una obra mayor. 

La empresa encargada de llevarlas a cabo nos informará de qué permisos debemos solicitar o, incluso, puede que nos los tramite. 

¿Cómo deben ser las viviendas adaptadas para personas con discapacidad?

Una vez más cabe destacar que los cambios dependerán del tipo de discapacidad de la persona en cuestión. Sin embargo, existe un listado con las obras más comunes e imprescindibles a la hora de adaptar una vivienda. 

  • Instalar un ascensor o una rampa salva escaleras en las zonas comunes.  
  • Eliminar las barreras arquitectónicas que impidan o dificulten el paso, y distribuir el interior de la vivienda de tal manera que la deambulación por ésta pueda hacerse sin problemas. 
  • Ampliar la altura y anchura de los pasillos y las zonas de paso, de manera que tengan una anchura mínima de 110 centímetros, mientras que los puntos de giro deberán tener, como mínimo, 120 centímetros de diámetro. 
  • Sustituir la bañera por un plato de ducha a ras del suelo, en los baños, y en éstos y el resto de la vivienda adecuar la altura de todo el mobiliario y los enchufes. 
  • Instalar sistemas de seguridad, como llamadas SOS, alarma, videoportero o detector de incendios, entre otros. 

¿Qué ayudas a la vivienda para personas con discapacidad ofrece el Gobierno?

En el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 se contemplan la mayoría de ayudas a la vivienda para personas con discapacidad que ofrece el Gobierno, aunque muchas de ellas dependen directamente de las respectivas Comunidades Autónomas o, incluso, de los ayuntamientos. 

Un mínimo del 4% de las viviendas de promoción pública del Estado deben reservarse cada año para personas con discapacidad

Entre éstas destaca, por ejemplo, que como mínimo el 4% de las viviendas previstas en los programas de promoción pública deben reservarse cada año para personas con discapacidad. Esto significa que todas ellas deben incluir los elementos necesarios para facilitar la accesibilidad y la movilidad. 

Asimismo, dentro de las ayudas destinadas a la conservación y accesibilidad de las viviendas, se encuentran todas aquellas cuya finalidad sea la de mejorar la habitabilidad de los edificios y adecuarla a los principios de buena construcción, siempre que sean construcciones anteriores a 1996. 

Entre estas mejoras de habitabilidad y adecuación, se encuentran la instalación de ascensores, rampas de acceso y plataformas salvaescaleras para personas con movilidad reducida, entre otras. Aunque las ayudas dependerán de varios factores, la mayoría de ellas, el estado abonará el 75% del coste de la obra (es decir, 15.000 euros si ésta cuesta 20.000). 

Gracias a estos consejos y a las ayudas que ofrece el Gobierno las personas con discapacidad pueden adaptar su vivienda para vivir sin barreras y con la mayor comodidad posible.  

En Fotocasa, contamos con un excelente equipo de profesionales dedicados a crear contenido relevante para nuestros lectores. Si te ha gustado este artículo, estaremos encantados de que lo publiques en tu web. En tal caso, no olvides que debes mencionar a Fotocasa como la fuente original del contenido. Muchas gracias por tu apoyo

Integridad editorial de Fotocasa Life

0 Comentarios
Más antiguo
El mas nuevo
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios