No nacemos enseñados, y por muy fácil que parezca usar un taladro, en realidad no lo es tanto. ¿Qué broca se necesita? ¿Qué tipo de taladro va mejor? ¿Cuál es exactamente el paso a paso para utilizarlo? ¿Cuál es la velocidad más adecuada?
Si no tienes la respuesta a estas preguntas, es porque necesitas saber más sobre el uso del taladro antes de lanzarte con tu proyecto de bricolaje. Evita problemas conociendo los aspectos más importantes del taladro eléctrico y los trucos más prácticos para aprender a usarlo y conseguir el mejor resultado. ¡Allá vamos!
¿Cómo es un taladro y qué partes lo forman?
El taladro es una herramienta de bricolaje de uso común que sirve para perforar materiales, como la madera, el metal, los tabiques, los ladrillos… Es una herramienta muy habitual en los hogares, pero requiere de cierta habilidad para usarlo, ya que, de lo contrario, podríamos hacernos daño o dañar el material. Y es por esa razón que muchos prefieren contratar el servicio de manitas a domicilio…
Para entender cómo utilizar el taladro, es esencial conocer cuáles son sus partes:
- El portabrocas. También conocido como mandril, es el elemento que se encuentra en la zona delantera del taladro, y sirve para sostener la broca. La mayoría de los taladros acostumbran a traer un portabrocas automático.
- El percutor. Es la función que necesitaremos si queremos taladrar materiales duros como el ladrillo, la piedra o el hormigón. Hay que recordar que, para perforar el resto de materiales, no necesitaremos activar el percutor.
- El regulador automático de velocidad. Esta función es muy útil para perforar a la misma velocidad sin tener que presionar constantemente la tecla.
- El regulador de velocidad. En el centro del taladro, encontramos el regulador de velocidad, que nos permite decidir la velocidad a la queremos que perfore el taladro según la presión que apliquemos.
- El selector de dirección de giro. Esta especie de palanca o tecla se utiliza para seleccionar la dirección de giro.





