¿Qué se necesita para pintar una barandilla?
Antes de empezar, es importante contar con los materiales adecuados para que la pintura quede perfecta. Esto es lo que necesitas para preparar la barandilla y pintarla:
- Lija de grano grueso y fino.
- Espátula.
- Decapante (si la pintura antigua está muy deteriorada o levantada).
- Imprimación para hierro.
- Pintura para exterior.
- Brochas y rodillos. A poder ser, un rodillo doble para barandillas.
- Cinta de pintor y plásticos, para proteger el suelo y las paredes.
- Guantes, gafas y mascarilla, sobre todo si usas decapante.
Guía: cómo pintar la barandilla del balcón paso a paso
Pintar una barandilla de hierro no es complicado, pero sí requiere algunos conocimientos. Aquí va el paso a paso que se debe seguir para que la barandilla quede como nueva:
1. Preparar la barandilla
Empieza revisando el estado general de la barandilla. Si ya está pintada, comprueba si la pintura antigua está bien adherida rascando ligeramente con una espátula . Si la pintura no se levanta, puedes usarla como base, no es necesario retirarla. Si ves zonas con pintura suelta, esas partes sí deben eliminarse.
Limpia toda la barandilla con agua y jabón para retirar polvo, grasa y suciedad. Deja secar bien antes de continuar.
2. Raspar el óxido
El óxido es el principal enemigo del hierro. Si no se elimina correctamente, acabará reapareciendo bajo la pintura nueva. Raspa las zonas oxidadas con una espátula hasta dejar el metal limpio y, si hay mucha pintura antigua deteriorada, puedes aplicar decapante.
En este caso, no olvides ponerte una mascarilla y gafas aunque estés en el exterior, ya que se trata de un producto bastante abrasivo. Este paso marcará la diferencia si buscas que la pintura dure más que unos pocos meses.
3. Aplicar una capa de imprimación
La imprimación es clave para proteger el hierro y asegurar que la pintura se adhiera correctamente. Aunque algunos productos prometen aplicarse sin imprimación, el acabado es mucho más profesional si no te saltas este paso.
Aplica una capa uniforme de imprimación específica para superficies de hierro, deja secar y, si el producto lo recomienda, aplica una segunda mano. Este producto crea una barrera eficaz contra la humedad y retrasa la aparición del óxido.
4. Aplicar una primera capa de pintura
Una vez seca la imprimación, llega el momento de pintar. Elige el tipo de pintura según el clima de tu zona: en ambientes secos, una para exterior convencional será suficiente y, en zonas húmedas, mejor optar por una pintura antióxido.
Para los barrotes, el rodillo doble es un gran aliado, ya que permite pintar ambos lados a la vez y ofrece un acabado más uniforme. Recuerda que las capas finas funcionan mejor y evitan goteos, por lo que lo ideal es aplicar una primera capa sin cargar demasiado el rodillo.