Llegan las vacaciones y, con ellas, la idea de muchas familias de reformar sus casas durante sus viajes al pueblo o a la playa. Tras más de año y medio de pandemia, los españoles se han percatado de las posibles mejoras de sus viviendas para disfrutar de una mayor calidad de vida en casa. Pero al margen de detectar y decidir las obras y estancias a remodelar, hay un denominador común en todas y cada una de las reformas: el presupuesto. Eso sí, es importante que siempre se exija un presupuesto desglosado y que especifique exactamente los trabajos a realizar, para evitar sorpresas desagradables.
Qué apartados debe incluir un presupuesto de reforma
Aunque no existe un modelo básico, en este documento debe indicarse cualquier información que pueda ser de relevancia para el futuro de la reforma.
Título de la reforma y datos de la empresa
El título debe resumir la tarea a realizar. En cuanto a los datos, será necesario el nombre de la empresa o reformista que va a realizar la obra, CIF (número de identificación de una empresa) y dirección, además de teléfono de contacto.
A continuación habría que especificar los principales datos del cliente, como nombre y dirección, además de otra información de interés.
Trabajos desglosados por capítulos, y precio de cada uno de ellos
Se debe especificar de forma clara lo que se va a realizar en cada caso, aunque se vaya a subcontratar estos servicios. Algunos de los apartados podrían ser:
- Desescombro y demoliciones
- Instalación de tuberías
- Electricidad
- Albañilería
- Montaje/ mano de obra
- Pintura
- Ventanas, puertas y carpintería
- Material
Precio final, que incluye material y mano de obra
En este apartado, habría que diferenciar el valor subtotal del valor una vez añadido el IVA. Posteriormente se fijaría el precio de desplazamiento y se sumaría a la cifra anterior, siendo el resultado la suma total del presupuesto.
Condiciones del servicio
En este punto se tendrían que indicar las condiciones del servicio, el tiempo de obra y finalización, los pagos, las tareas de limpieza diaria de la zona de trabajo, o incluso posibles penalizaciones (descuentos) por retrasos. En este sentido, habría que apuntar que las incidencias no contempladas serán presupuestadas aparte -incluyendo el tiempo- y, en general, todos aquellos aspectos dirigidos a generar confianza.
Anexo del presupuesto de reforma en el que aparezcan materiales y calidades
Aunque resulte habitual reflejar en los presupuestos los materiales que se usarán, no se suele especificar qué modelo exacto, marca…, lo que puede terminar ocasionando problemas de falta de entendimiento o desconfianza.
En caso de no haber elegido los materiales, el reformista puede incluir en este anexo una orientación sobre los precios dependiendo de las distintas gamas o calidades de producto, lo que contribuirá a que el presupuesto se aproxime lo máximo posible a la realidad de la factura final.
Finalmente, teniendo en cuenta que en el presupuesto hay que concretar el precio desglosado de cada trabajo, así como el precio final, con y sin IVA; conviene recordar que a las obras de rehabilitación energética de edificios se les aplica el tipo reducido del 10%.
Porque si la confianza en el profesional y el precio de la reforma son dos factores determinantes para la toma de decisión; ambos dependen de un documento clave: el presupuesto. Por eso es tan importante que esté bien elaborado.






