Hoy en día, resulta imposible pensar en una vida sin electricidad. Sin embargo, disponer de esta supone una exposición continuada a un fenómeno indeseado como son las ondas electromagnéticas. De hecho, muchos expertos hablan ya en términos de «contaminación electromagnética», cuyos efectos sobre la salud aún son bastante desconocidos.
¿Qué son los campos electromagnéticos?
Los Campos Electromagnéticos (CEM) son una combinación de ondas eléctricas y magnéticas que se desplazan simultáneamente y se propagan a la velocidad de la luz. Cuanto más elevada es su frecuencia, mayor es la cantidad de energía que transporta la onda.
En la actualidad, cada vez son más las voces que vinculan la exposición a campos eléctricos con dolencias como el cansancio, insomnio, dolor de cabeza, irritabilidad, dificultad para concentrarse, fatiga, mareos, alternaciones del sistema inmunitario y del sistema hormonal, problemas circulatorios y de corazón… Y, lo más preocupante, la leucemia infantil.
Aunque no hay suficientes estudios concluyentes y en muchos casos el riesgo sólo se da en exposiciones muy elevadas, lo cierto es que tampoco se ha descartado ninguna hipótesis y harán falta tiempo y más estudios para tener una idea clara de los verdaderos efectos de estas ondas a largo plazo.
Efectos de la contaminación electromagnética en el cuerpo humano
Sea como sea, lo que es indiscutible tras diferentes estudios es que las ondas electromagnéticas ejercen ciertos efectos en el cuerpo humano:
Los campos electromagnéticos, dependiendo de su intensidad, pueden producir alteraciones de los latidos cardíacos y arritmias. También está constatado que pueden inducir corrientes eléctricas en el cuerpo humano, produciendo, a partir de una cierta intensidad, excitaciones nerviosas y musculares. Otro efecto es que elevan la presión parcial de oxígeno en la sangre, así como los valores del hematocrito.
Todo esto, aún sin tener toda la información, debería ser suficiente para tomar medidas preventivas en aquellas zonas donde se pasa más tiempo, especialmente si hay niños o personas sensibles (enfermos, ancianos, etc.) en la vivienda.

Cómo evitar campos electromagnéticos en el hogar
La instalación eléctrica
En España, muchas viviendas carecen aún de protectores eléctricos y una correcta conexión a tierra. Lo ideal sería tener el cableado de la instalación eléctrica de toda la vivienda blindado al 100% y con enchufes también blindados. Si esto no es posible, al menos se pueden sustituir regletas y alargadores por opciones blindadas disponibles en el mercado. Una buena protección contra la contaminación eléctrica doméstica es la desconexión de todos aquellos aparatos que no se utilicen, en especial durante la noche y cuando no se esté en casa.
Teléfono móvil
En el caso de los teléfonos móviles, la cantidad de radiaciones a la que una persona está expuesta depende de muchos factores como el tiempo que lo usa, el modelo del teléfono, la cercanía a la cabeza, la distancia de la antena más cercana, etc. En general se recomienda no tenerlo demasiado pegado del cuerpo, cargarlo con la pantalla mirando hacia abajo, si las conversaciones duran más de 15 minutos usar auriculares o manos libres y evitar, en la medida de lo posible, la proximidad con las antenas y torres.
Radio-despertador eléctrico
Es uno de los aparatos a los que más horas se está expuesto (entre 7 y 8 cada noche) y que está muy cercano a la cabeza. Puede producir insomnio, dolor de cabeza, pesadillas, fatiga matinal… La distancia de seguridad aconsejada es de al menos un metro, aunque lo mejor sería prescindir de ellos o cambiarlos por otros similares a pilas.
Electrodomésticos
Al comprar un electrodoméstico, hay que fijarse en que respete las normas FCC y que sea de los que emiten menos radiaciones. Además, hay que tratar de exponerse a sus ondas el menor tiempo posible (cuanto más lejos, mejor).
Pantallas de televisión y ordenador
Lo mejor es escoger pantallas TFT – LCD, ya que son las que emiten menor radiación.
Iluminación
Las bombillas LED no contienen mercurio y además no emiten radiación UVA, por lo que son una opción segura y además ahorran energía.
El router del Wifi
Es conveniente no dormir cerca de estos aparatos y mantenerlos apagados por la noche. De la misma forma, es aconsejable apagar los ordenadores y en especial la señal de wifi.
El entorno de la vivienda
Lo ideal es que ésta no se encuentre cerca de líneas de alta tensión, transformadores eléctricos, antenas de telefonía móvil, antenas Wi-Fi, radares o repetidores de televisión y radio.






Eidan, está bien convertir tu casa en una jaula de Faraday…así toda la radiación producida rebotar en el interior y terminará siendo absorbida por tu cuerpo jajaja
Coincido contigo en la soberana estupidez del artículo, tratado desde la mas absoluta ignorancia. Pero si coincido con el autor con la necesidad de apagar el router en horario que no se utilice (por ejemplo cuando duermes) o al menos limitar su potencia para evitar que radie al máximo.
No es algo alarmante, pero si es cierto que se ha demostrado que los campos electromagnéticos y la ionización producida por líneas de AT (alta tensión) afectan negativamente a los humanos y plantas.
De la misma manera hay un estudio hecho en Galicia sobre el crecimiento de las plantas sometidas a radiaciones electromagnéticas del estándar 802.11 con una potencia de 500mW en entorno abierto en España y su crecimiento y longevidad se vieron afectados muy negativamente (las plantas eran mas pequeñas que otras plantadas en las mismas condiciones de luz y humedad relativa siendo parte de la misma partida de semillas). Por cierto, las plantas murieron antes que las no radiadas.
Hola, si alguien me podria responder a una duda que tengo sobre el tema de contaminacion electromagnetica, estaria muy agradecido. Tenemos intencion de instalar suelo radiante en casa y no sabemos que contamina menos, si el sistema de agua o un film electrico (film ecotermi).Gracias.
Me ha parecido un artículo estupendo, creo que es inteligente saber como mitigar los efectos nocivos de los campos eléctricos y electromagnéticos en el hogar sobre todo porque cada vez metemos más aparatos en el hogar.