Tu consumo de electricidad y gas natural no siempre es el mismo, varía dependiendo de las condiciones climatológicas, la cantidad de gente que convive en la vivienda, los aparatos eléctricos que conectas a la vez o según para qué utilizas el suministro de gas.
El ahorro en la factura de energía es una preocupación que nos concierne a todos. No solo afecta a los que ya tienen una vivienda, sino también a aquellos que van a comprarla o incluso alquilarla. Cabe recordar que la compraventa de viviendas ha aumentado un 13,9% en el último trimestre.
Antes de lanzar todas las medidas de ahorro de energía es preferible que comprendas cuáles son los patrones de consumo y ver si coinciden con tu caso en particular. ¿Cuándo consumes más electricidad y gas natural?
Ejemplificando la situación de una vivienda
¿Y cómo puedes saber cuánto consumes al año y durante qué meses haces más gasto? Cada situación es única, pero es cierto que existen perfiles de consumo muy similares y que se pueden ejemplificar con el siguiente caso.
Hemos tomado como estudio una vivienda que utiliza electricidad, pero que emplea el gas natural como energía para la calefacción y el agua caliente. Por esta razón, si tu vivienda solo cuenta con luz, deberás tener en cuenta que el consumo será más elevado y que la evolución del gas no será relevante para ti.
Detallando el consumo de electricidad
El consumo de electricidad es la cantidad de kilovatios hora (kWh) consumidos en un periodo de tiempo concreto.
La diferencia entre consumir más o menos kWh depende de una sencilla fórmula que te ayuda a calcular este concepto concreto:
Consumo eléctrico = Potencia eléctrica x Horas de utilización
La suma de todos los kWh de cada electrodoméstico consigue darte el resultado del consumo eléctrico durante un periodo de facturación. Y conocer este consumo te permite saber en qué meses realizas más gasto y en cuáles se rebaja considerablemente.
¿En qué meses debes ahorrar en luz?
Cada uno consume de una manera distinta, dependiendo de sus necesidades, pero también de los aparatos que utiliza, y eso puede variar según los meses del año y de si hace más o menos calor.
Por esta razón, hemos analizado el consumo de una vivienda para ver qué patrones de consumo tiene y cómo se distribuyen a lo largo del año. La siguiente gráfica muestra la evolución que ha tenido en cada periodo de facturación:
El consumo eléctrico de esta vivienda es bastante lineal, pero se pueden distinguir ciertos picos a lo largo del año. Estos aumentos suelen coincidir en los meses de verano y se aprecian disminuciones en los meses de invierno.
¿A qué se debe el cambio en el consumo eléctrico? ¿Qué origina que se consuman más kWh en cada factura? El motivo de esta variación es, principalmente, la utilización del aire acondicionado para mitigar el calor de los meses de verano. El descenso en los meses de invierno se debe a la utilización del gas natural en la calefacción.
Si tu vivienda tuviera todo eléctrico, incluida la calefacción, podrías ver que el consumo en los meses de invierno y verano es más elevado, mientras que en el resto del año desciende y se mantiene.
Este tipo de aparatos puede disparar el consumo de electricidad si se dejan encendidos durante un tiempo prolongado. Por ello, si es tu situación, es importante buscar descuentos en el consumo, dado que rebajarán el importe a pagar en cada factura.
Descifrando el consumo de gas natural
Una situación similar ocurre con el gas natural, otro suministro indispensable para los meses de invierno. Esta energía se mide en metros cúbicos (m3), pero se transforma en kWh para que la comercializadora pueda aplicar el precio correspondiente. El factor de conversión utiliza en nuestro país es de 11,63kWh/m3.
¿En qué periodo es mejor ahorrar en gas?
Dependiendo de la cantidad de metros cúbicos que gastes de gas natural se tendrá mayor o menos consumo. En este gráfico se puede observar la evolución del consumo de gas en una vivienda:
Al contrario de lo que ocurre con la electricidad, el gas natural sí que experimenta un ascenso significativo en los meses de invierno debido a la utilización de la calefacción y vuelve a verse reducido en los meses de verano, cuando solo se utiliza para el agua caliente o para la cocina.
Cualquier consumidor que tenga calefacción con gas natural sabe que esos meses son vitales para reducir la factura. Lo mejor es intentar activar medidas de ahorro que produzcan un menor consumo a nivel general, así se conseguirá pagar menos por el gasto realizado.

Consejos para rebajar el recibo de luz y gas
Una vez vista la evolución del consumo de gas natural y de electricidad, solo queda buscar medidas de ahorro. ¿Qué puedes hacer para pagar menos por la energía que estás consumiendo? Aquí te damos algunos trucos que pueden serte de utilidad:
• En el caso de la electricidad:
o Intenta no dejar los electrodomésticos en stand by
o En los meses de verano, si tienes que poner el aire acondicionado procura que todas las ventanas estén bien cerradas y que no haya ningún sitio por el que se pueda escapar el frío
o Aprovecha el calor residual cuando termines de cocinar
o Procura poner programas de lavado frío en lavadora y lavavajillas
• En el caso del gas natural:
o Purga los radiadores antes de utilizarlos
o Asegúrate de que la casa está bien aislada y que no se escapa el calor
o Mantén una temperatura estable para no consumir más gas natural
• Asegúrate que tienes una tarifa económica, con un precio bajo y unos descuentos indefinidos, así evitarás tener que preocuparte cada año de si la oferta sigue siendo económica o no





