En octubre de 2018, para intentar paliar las constantes subidas en el precio de la luz, el Gobierno modificó los escalones en los que se podía contratar la potencia eléctrica de un hogar. A partir de entonces, la potencia se puede contratar en múltiplos de 0,1 kilovatios, en lugar de múltiplos de 1,1.
Esta medida formaba parte de una serie de disposiciones pensadas para ayudar a las familias españolas a ahorrar en su factura de la luz. Pero ¿realmente la potencia eléctrica puede suponer un ahorro importante? En Kelisto.es han querido comprobar si, efectivamente, se puede ahorrar con esta medida.
Un 78% de españoles desconoce la potencia que ha contratado
A pesar de que la potencia eléctrica es un elemento fundamental de la factura (es la que indica la cantidad de energía que puede usar un consumidor al mismo tiempo), datos del Panel de Hogares de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) correspondientes al primer semestre de 2019 muestran que más del 22% de los usuarios no conoce la potencia que tiene contratada.
De los que sí conocen su potencia, más del 40% afirman tener contratado de 4 a 6 kW. Por lo tanto, es posible que muchas familias tengan contratada una potencia eléctrica superior a la que necesitan. Y es que, en muchas ocasiones, con una potencia de hasta 3 kW es suficiente para un consumo medio.

¿Cómo hacer un cambio de potencia?
La potencia contratada es la cantidad de kilovatios (kW) que gastarás en tu casa al mismo tiempo. Es decir, al conectar todos tus aparatos eléctricos a la vez no debes superar la potencia que tengas contratada. Si lo haces, saltará el diferencial y habrá un corte de luz. Este concepto se refleja en el término fijo de tu factura. Por eso, siempre tendrás que pagarla aunque no consumas la energía.
Si nunca has sufrido un corte de luz, aunque hayas conectado un gran número de electrodomésticos a la vez, cabe la posibilidad de que hayas contratado una potencia superior a la que necesitas. Para solucionar esto, se puede optar por bajar la potencia.
Para ello, solo tendrás que ponerte en contacto con tu compañía eléctrica y pedir el cambio en la potencia. La comercializadora te pedirá una serie de datos que debes tener a mano:
- Nombre y DNI del titular del suministro.
- Dirección de la vivienda para la que quieras cambiar la potencia.
- La nueva potencia que quieras contratar.
- El código CUPS (Código Universal de Punto de Suministro), que podrás encontrar en tu factura.
- La cuenta bancaria en la que tienes domiciliados los pagos.
¿Cuánto puedes ahorrar al cambiar la potencia eléctrica?
El precio de la potencia contratada depende del precio del kW que tenga la tarifa de luz contratada. Por ejemplo, en la tarifa ONE Luz de Endesa, el término de potencia es de 3,429702 euros por kilovatio. Al tener en cuenta este precio, un hogar con una potencia de 4,4 kW pagará, en esta tarifa, 15,09 euros al mes. Esto quiere decir que, solamente por la potencia contratada, este hogar pagará al año 181,09 euros.
Si este es tu caso, y decides bajar tu potencia eléctrica a 3,3 (es decir, un salto de 1,1 kW) pasarás a pagar 11,31 euros mensuales, lo que equivale a un ahorro anual de 45,27 euros. Estos datos se han calculado a partir de la información sobre el término de potencia publicada en el comparador de la CNMC.
Sin embargo, recuerda que solo es posible efectuar un cambio de potencia al año, por lo que es una decisión que tendrás que pensar muy bien. Además, las comercializadoras cobran gastos de gestión por el cambio de potencia de 9,04 euros más IVA. Por estos motivos, es recomendable hacerse con un aparato medidor que, al colocarlo al lado del diferencial, te ayude a calcular cuál es la energía que gastas. De esta manera, sabrás cuántos tramos tienes que bajar tu potencia sin que llegue a saltar el diferencial.





