De la cama, además del colchón, hay una pieza que destaca: el cabecero. Este proporciona apoyo para los ratos de charla o lectura, dota de protagonismo a la cama y supone un elemento de gran carga decorativa dentro de la estancia. Su elección depende del estilo de la habitación, del espacio y, claro, del gusto de cada uno. Desde forja, hasta tapizados, madera o mimbre… Existen multitud de opciones de lo más originales. ¿A qué esperas? Cambia el cabezal de tu cama reutilizando objetos y dale un aire distinto a tu dormitorio.
Papel pintado, vinilos y murales

Foto: Alvhem
Si no dispones de espacio para la colocación de un cabecero, esta idea puede ser una gran solución. Se trata de colocar papel pintado con la forma o no del cabezal; también puedes optar por pegar un vinilo a la altura de lo que sería el cabecero o, incluso, poner un gran mural en la pared en la que se apoya la cama. ¡Tú eliges!
Maderas y puertas

Foto: Pinterest
Reciclar una puerta y colocarla de forma que haga la función del cabecero, colocándola en horizontal puede ser una solución original y resultona. Otra opción es utilizar tablones de madera aglomerada y colocarlos en la pared. Puedes pintarlos con chalkpaint para darles un aspecto boho o combinar acabados para conseguir un efecto muy resultón.
Espejos

Foto: Lonny
La colocación de un espejo a modo de cabecero aporta más luminosidad a la estancia y ayuda a ampliar visualmente el espacio. Además, se trata de un elemento que aporta una gran carga decorativa al dormitorio. Según el estudio de tu habitación, puedes combinar espejos de diferentes formas y tamaños.
Cojines

Foto: Pinterest
Un clásico que nunca se pasa de moda gracias a la multitud de tejidos con los que podemos revestir los cojines. La idea consiste en anclar una barra de cortinas a la pared, y colgar de ella un par de cojines, de forma que, además de servirte de apoyo, puedas combinar estos textiles con los del resto del dormitorio. La idea es perfecta para habitaciones clásicas o rústicas.
Cuadros, fotografías y láminas

Foto: Alvhem
Si bien no es una idea muy original, el uso de estos elementos ayuda a personalizar las estancias de tu casa, haciéndolas únicas. Es por eso que colocar cuadros, fotos o láminas en la pared principal proporciona un resultado fabuloso a la habitación, dándole un aire acogedor y exclusivo.
Hornacinas

Foto: Norm
La creación o aprovechamiento de hornacinas puede ser de gran utilidad, no sólo a modo de cabecero, si no, también, como mesilla de noche. Estas te permiten colocar lámparas, libros y todo aquello que quieras tener a mano, además de objetos decorativos. En este caso, puedes pintar la zona interna de otro color para destacarla.
Alfombras

Foto: Eco Chic
Las alfombras son un elemento que aporta color y textura a la estancia, además de dotarla de una sensación acogedora. Colocada en la pared principal de tu dormitorio, una bonita alfombra puede dar una espectacular imagen renovada.
Textiles: cortinas, tapices…

Foto: Martha Stewart
Además de las alfombras, hay otros textiles como cortinas y tapices que pueden quedar realmente bonitos colocados sobre la cama. Dan color y resultan elegantes sin apenas ocupar mucho espacio. Eso sí, debes vigilar que no se acumule el polvo, ya que podría deslucirlos y causarte alergias.
Biombos

Foto: Kenay Home
Además de resultar perfectos a la hora de separar ambientes, los biombos pueden ser muy originales como cabeceros de cama. Tan sólo debes colgarlos en la pared principal para lograr un toque rústico, colonial o étnico en tu dormitorio.
Baldas o estanterías

Foto: Alvhem
Además de su función de almacenaje, las baldas o estanterías situadas encima de la cama pueden suponer una práctica manera de colocar elementos decorativos como cuadros o fotografías que personalicen la estancia.






Me encanta los
cabeceros con un biombo. Me parece muy origuinal. y el espejo también me parece bastante curioso