Promedio de puntuación 4.7 / 5. Recuento de votos: 3

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Independientemente de los metros cuadrados que tenga nuestra vivienda siempre falta espacio para guardar cosas. ¿Verdad? Y es que en todas las casas se acumulan libros, juguetes, ropa, y todo tipo de utensilios, que muchas veces ni tan siquiera utilizamos pero que, sin embargo, ocupan espacio.

Es por ello tan importante aprovechar espacios pequeños en los que podemos almacenar todo lo necesario para mantener nuestro hogar ordenado las veinticuatro horas del día y así también ganar espacio en casa. A continuación te contamos 5 trucos e ideas de almacenaje que te permitirán tener la vivienda siempre impoluta.

¿Cómo aprovechar espacios pequeños para almacenar?

En todas las viviendas, independientemente de su tamaño, hay espacios pequeños desaprovechados en los que es posible guardar cosas, ya sea en cajas de almacenaje o en cestas de almacenaje. 

Asimismo, también resulta interesante recurrir a muebles con espacio en su interior para guardar cosas, como camas canapé, baúles, consolas o bancos de almacenaje, entre otros. 

1. Dona todo aquello que no necesitas antes de empezar a almacenar

Todos almacenamos en casa más cosas de las que deberíamos. Se trata de una de las afirmaciones más empleadas por Marie Kondo, conocida como la gurú del orden, la japonesa que ha revolucionado el concepto de lo que es necesario guardar y lo que no, y de la que hemos hablado en numerosas ocasiones en nuestro blog.

Y es que su metodología es bastante radical pero muy necesaria, ya que todos tendemos a guardar cosas que no necesitamos; es algo innato del ser humano. Sin embargo, Marie Kondo afirma que la única forma de sentirse feliz es vivir en un hogar en el que solo haya lo imprescindible, por lo que hay que deshacerse de todo lo demás.

Por lo tanto, antes de empezar a almacenar debemos dedicar horas a analizar qué necesitamos realmente y qué no. Algunos expertos afirman que lo que no hemos utilizado en el último año es totalmente prescindible, aunque obviamente dependerá de cada caso.

Podemos empaquetar y donar todo aquello que ya no utilicemos a aquellas personas que más lo necesiten; así, además, estaremos ayudando a los demás.

2. Ordena y distribuye el armario detenidamente para aprovechar el espacio

Una vez hayamos determinado aquello que sí que es necesario guardar procederemos a ordenar el armario. A pesar de esforzarnos en mantenerlo ordenado, las prisas del día a día no nos permiten tenerlo siempre impoluto. ¿Quién no ha tenido más de una vez ropa mal doblada, desordenada y sin planchar dentro del armario o encima de la silla o la cómoda del dormitorio? ¿Cuántas veces hemos descubierto piezas de vestir, que ya no recordábamos que teníamos, en un rincón del armario?

Para evitar que estas cosas vuelvan a suceder es de vital importancia distribuir nuestra vestimenta como nos convenga, en función del tipo de ropa que tengamos. A no ser que nosotros mismos optemos por diseñar nuestro propio vestidor abierto u armario, este ya traerá los espacios concretos para cada pieza. Sin embargo, debemos guardarla de tal manera que aprovechemos todos los espacios.

Para ello, podemos recurrir, especialmente en los cajones y en la parte superior e inferior del armario, a cajas de almacenaje, cestas o separadores para que la ropa no se mezcle ni se desdoble.

3. Aprovecha los espacios pequeños de casa para almacenar

Seguro que en casa tenemos algún espacio que no usamos, y al que podemos dar una nueva vida. No hace falta que sea demasiado grande; basta con tener alguna esquina libre, o algún rincón en el pasillo, en el hueco de las escaleras, o, incluso, en el recibidor de casa.

En cualquiera de estos espacios podemos colocar estanterías, cajas o cestos de almacenaje, baldas, cajones, baúles, zapateros, etc. Cualquier solución es buena para guardar todo tipo de utensilios. Incluso, si nos animamos, podemos, incluso, hacer nuestro propio armario empotrado.

4. Recurre a mobiliario con capacidad de almacenamiento

La mayoría de viviendas escasean en metros cuadrados. Conscientes de ellos, los diseñadores y fabricantes de muebles ofrecen soluciones de almacenaje en casi todas las piezas. Por lo tanto, en la medida de lo posible, y siempre que sean cómodas y encajen con el resto del mobiliario, podemos recurrir a ellas, ya que nos permitirán almacenar de todo.

Entre ellas destacan las camas canapé, los sofás abatibles, las mesas de centro extensibles y elevables, los muebles cabecero con almacenaje e, incluso, los bancos para el comedor o la entrada.

5. Esfuérzate para mantener la casa ordenada

De nada servirá todo lo que hemos analizado en este artículo si no nos esforzamos en mantener nuestra vivienda ordenada en nuestro día a día. No siempre tendremos tiempo de limpiar y ordenar, pero en la medida de lo posible debemos procurar que la casa se vea bien y que no haya objetos de por medio, ya que nunca sabemos si, por ejemplo, alguien nos visitará por sorpresa o si vendrán a revisar los suministros.

Ya sabemos cómo aprovechar cualquier espacio de nuestra vivienda para almacenar todo tipo de cosas y que esta esté siempre lista para recibir a nuestros invitados.