La primavera está a la vuelta de la esquina y hay que ponerse en marcha para desperezar cada uno de los rincones del jardín del letargo del invierno. Puede que tengas que empezar por unas cuantas jornadas de limpieza a fondo, en las que será preciso tirar todas aquellas cosas, enseres o muebles que hayan quedado inservibles. También hacer una revisión exhaustiva de todo aquello que pueda ser reparado, restaurado o que, finalmente, deba renovarse.
Hablamos de mobiliario de jardín, sí, pero también de útiles de jardinería, mangueras, carretillas, regaderas, juguetes, etcétera. Una vez lo tengas todo en orden, hay una buena manera de adecentar el jardín: y es plantando flores, podando árboles o haciéndole un buen mantenimiento al césped… Todos estos gestos te ayudarán a dar la bienvenida a uno de los momentos más esperados del año y a conseguir, claro está, un jardín de revista en primavera.

La importancia de no abandonar el jardín en invierno
Es vital que sepas que un jardín se puede cuidar durante todas las estaciones del año. Solemos hacerlo cuando llega la primavera porque es cuando lo aprovechamos más, pero durante los meses de frío también se pueden realizar tareas de mantenimiento. Si lo hacemos, nos ahorraremos empezar de cero con la llegada del buen tiempo.
Por ejemplo, si tienes cultivos, debes protegerlos contra las heladas y, a finales de febrero, aplicar abono y fertilizantes a la tierra. Es una buena manera de ayudar a las plantas y árboles en su recuperación, reponiendo minerales, para soportar mejor los meses de calor que vendrán.
Hay que preparar el terreno, tanto al final del invierno como del verano. Recuperar el césped, sembrarlo de nuevo y nivelar las superficies. También rastrillear y abonar. Si tu jardín tiene una extensión generosa, te ayudará tener un cortacésped.
Debes saber, además, que hay plantas que pueden sobrevivir perfectamente en invierno, como la petunia, la vinca de Madagascar, el laurel o el alelí. Ten en cuenta, por otra parte, que si vas a cultivar tu propio huerto, en marzo ya puedes empezar con algunas variedades. Te los detallamos más adelante.

¿Qué tareas de jardinería puedo realizar en primavera?
Antes de decidir qué nuevas plantas traerás a tu jardín en primavera, es importante que no descuides las tareas de mantenimiento. Si tienes árboles, debes saber que este es el momento perfecto para podar ramas y troncos. Es una tarea indispensable para conseguir que crezcan fuertes y sanos. Luego tendrás que regar.
Por otra parte, es muy posible que el invierno haya dejado en tu jardín restos de hojas y flores marchitas. Es conveniente limpiar bien los restos para que la tierra se oxigene. Luego habrá que regar bien la tierra y el césped, con el objetivo de que las plantas crezcan y tu jardín sea todo lo frondoso que deseas.
Ten en cuenta, eso sí, que el exceso de humedad es uno de los grandes males que afectan a plantas y flores, tanto en exteriores como interiores. No te olvides de ellas, pero tampoco las ahogues. La virtud está en el término medio: también en tu jardín.

Plantas y flores perfectas para plantar en primavera
Si estás pensando en replantar tu jardín y no sabes muy bien qué tipo de plantas son las más idóneas, vamos a hacerte un pequeño resumen de aquellas que son perfectas para sembrar en primavera. Entre las más comunes están el girasol, la caléndula, la alegría de la casa, la viola, el lirio, el guisante de olor, la petunia o el perejil.
En el caso del huerto, tienes otra importante tarea por delante. Porque algunas variedades ya se pueden sembrar en primavera. Tienes, por ejemplo, la berenjena, el calabacín, la calabaza, el pepino, la sandía o el tomate. También el puerro, la zanahoria, el nabo, la remolacha, la acelga, la espinaca, el brócoli, la col o la lechuga.
Y en cuanto a los árboles frutales, ya sabes: no hay espectáculo comparable a verlos despertar del letargo invernal. El almendro, el melocotón, el albaricoque, el cerezo o la nectarina florecen en primavera para dar sus frutos en verano.
Puedes adquirir estos frutales con la raíz desnuda o embalada en turba y esperar un poco para plantarlos. Lo ideal es esperar a la llegada del buen tiempo, cuando no haya peligro de heladas. Puede que el año que viene ya puedas empezar a disfrutar de sus primeros frutos. Entonces sabrás que todo tu esfuerzo para mantener un jardín de revista en primavera habrá merecido la pena.





