La verbena de San Juan es una de las celebraciones más esperadas del verano. Hogueras, petardos, música, vecinos en la calle hasta altas horas… Y aunque la fiesta tiene un encanto indiscutible, también trae consigo una buena dosis de ruido que puede poner a prueba nuestra paciencia y, sobre todo, nuestra vivienda.
El ruido es uno de los principales problemas a la hora de disfrutar del hogar. Quienes convivimos con mascotas, personas mayores o bebés lo sabemos bien: el estruendo de los petardos no es solo una molestia puntual, puede afectar al descanso, la convivencia y hasta a la salud de quienes son más sensibles al ruido. Por eso, cada año por estas fechas nos planteamos lo mismo: ¿cómo aislar la casa del ruido sin hacer una obra mayor?
Desde Fotocasa, compartimos una serie de consejos prácticos que nos permitirán proteger nuestro hogar del bullicio de la calle, mejorar la insonorización y llegar al día siguiente de San Juan habiendo dormido, más o menos, como si nada.








