Por lo tanto, al año una persona con una hipoteca de 150.000 euros pagará 2.336,64 euros más y con una hipoteca de 300.000 unos 4.673,16 euros. Todo ello con préstamos con un interés del euríbor +0,99%.
Con estos datos una persona con una hipoteca variable vigente quizás quiera buscar una alternativa para pagar menos. Hay que recordar que las hipotecas no son un producto estanco, es decir, se pueden modificar a lo largo de los años en función de las necesidades que uno tenga.
¿Qué formas existen para cambiar mi hipoteca?
Novación hipotecaria
Existen tres formas para cambiar una hipoteca. La primera de ellas se llama novación hipotecaria, y consiste en modificar las condiciones de la hipoteca en la misma entidad. Para pagar menos por la hipoteca se podría cambiar el interés o, incluso, cambiar el préstamo de tipo variable a tipo fijo o mixto.
Cualquiera de estas operaciones conllevan una serie de gastos: comisión por novación (si cambiamos la hipoteca de tipo variable a fijo), notaría, registro, gestoría y tasación (si lo que cambiamos es la financiación del banco). El coste dependerá del cambio que se haga y del importe del préstamo.