Una vez que firmas una hipoteca ante notario así se queda así hasta que se termina de pagar. Es una frase que se escucha de manera habitual cuando se realizan este tipo de operaciones. Sin embargo, en 30 años, que es el periodo de amortización más habitual en este tipo de préstamos, pueden darse diversas circunstancias.
El titular de la hipoteca puede separarse del otro propietario, querer dejar la vivienda o, incluso, fallecer. En esos casos… ¿Se puede cambiar el titular de la hipoteca? Lo analizamos a continuación.
¿Qué debemos tener en cuenta sobre la titularidad de la hipoteca?
Lo primero que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo ser titular de la vivienda o de la hipoteca. De hecho, cada uno de los procesos tiene sus respectivos gastos, es decir, se cuentan de manera independiente. Esto significa que los titulares de la vivienda y de la hipoteca no tiene por qué ser exactamente los mismos: puede haber dos titulares del inmueble y uno del préstamo, por ejemplo. Por lo tanto, cuando lo que se va a hacer es cambiar al titular de la hipoteca no debería afectar al titular de la vivienda.
Teniendo en cuenta esta distinción, se puede cambiar el titular de la hipoteca a través de dos vías: novación o subrogación por cambio de deudor.








