La escalada negativa del Euríbor ha llevado a avivar una cuestión: ¿podría el banco acabar pagando al titular de una hipoteca por el préstamo?
El motivo de la pregunta resurge porque el tipo de referencia cerró octubre de 2017 al -0,18 % y en su día, hacia 2008, se comercializaron hipotecas con diferenciales que rozaban ese porcentaje. Según datos del comparador de hipotecas CrediMarket, al menos una entidad ofreció un préstamo con un diferencial más bajo, concretamente, del 0,17 %. Era la Hipoteca Rompedora db, que financiaba hasta el 80 % del valor de tasación de la vivienda y tenía un plazo de amortización de hasta 40 años. Como vinculaciones, contratar tres seguros y una tarjeta de crédito con la que se deben gastar al menos 3.000 € al año, abrir un plan de pensiones, domiciliar la nómina y varios recibos.
Pero esta no fue la única con un diferencial por debajo del 0,4 0%. Por esas fechas, Activobank puso en circulación la hipoteca variable con seguro (Euríbor +0,22%) y, Banesto, la Hipoteca Smash (Euríbor +0,38%).
También hay que apuntar el caso de algunos colectivos que gozan de ciertas ventajas, como rebajas en los diferenciales.

Revisiones en hipotecas con diferencial inferior al 0,18 %
¿Devolverá el banco dinero a los titulares de hipotecas con diferencial inferior al 0,18 % y que les toque revisar las condiciones del préstamo con los valores de octubre?
A pesar de que no existen antecedentes al respecto, ya que es una situación totalmente nueva, la respuesta es no. Lo que les podría suceder a estos hipotecados es que se les aplicara un interés cero, es decir, que solo amortizaran capital. Y es que al devolver cualquier préstamo, una parte de cada cuota se destina a liquidar el préstamo, mientras que la otra parte cubre los intereses. La devolución de un préstamo es lo que se conoce como «amortización» y existen varios sistemas. El conocido como «francés» es el más usado en España.
En este, las cuotas son constantes. Mientras no haya un cambio en el tipo de interés, las mensualidades siempre son las mismas. En un principio, el dinero que cubre los intereses es mayor que el que va a la amortización del crédito, pero a medida que se va avanzando, el importe destinado a intereses disminuye mientras que el que liquida la deuda crece.





