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Con la llegada del verano, las hipotecas para segunda residencia cobran interés, siendo agosto el mes favorito para irse de vacaciones. La montaña, la playa o el pueblo, cualquier destino es bueno para desconectar y olvidarse de las prisas, el tráfico, el trabajo… el día a día. También es el mes en que, quizá embriagados por la sensación de bienestar, muchas personas se plantean adquirir una segunda residencia en estos lugares. Y es, de regreso al hogar, cuando se empiezan a hacer números.

En muchas ocasiones no se cuenta con el dinero necesario para efectuar la compra y se requiere buscar una hipoteca para hacer frente a la compra. Llega el momento de analizar la oferta, comparar productos y escoger el que más se ajuste al perfil del interesado. Si es tu caso, aquí encontrarás unas pautas para que sepas por dónde empezar con tu nueva aventura de compra vacacional.

El primer aspecto que llama la atención, según expertos del comparador de hipotecas de CrediMarket, es que las entidades no acostumbran a tener una oferta específica de este tipo de préstamo. Así, adaptan los que disponen a la finalidad de comprar una segunda vivienda y cambian el porcentaje de financiación, el plazo de amortización y los requisitos.

Hipoteca segunda vivienda

Diferencias entre hipotecas para primera y segunda vivienda

  • El importe prestado es menor en una hipoteca para segunda vivienda que para la residencia vivienda habitual. Mientras en estas últimas alcanza un 80 % del valor de tasación o compraventa, en segundas residencias llega en el mejor de los casos al 70 % y en el peor hasta el 50 %. 
  • El plazo de amortización es más corto y lo más habitual es que no supere los 20 años. Con todo, existen opciones que alargan hasta los 30 años y, muy excepcionalmente, los 40 años, aunque son las que menos.  
  • En cuanto a los tipos de interés, no varían de los de una hipoteca para primera residencia. Eso sí, para obtener los más bajos es posible que se tengan que asumir más vinculaciones: desde domiciliación de ingresos hasta otros más elevados, como contratar seguros o planes de pensiones.
  • Finalmente, en el aspecto de las comisiones, las más habituales que se pueden encontrar son las de apertura, estudio, amortización y cancelación anticipada.

Recuerda que las hipotecas de segunda residencia suelen estar destinadas a un perfil de cliente muy solvente, ya que exige disponer de suficientes ahorros para hacer frente al importe que no entra dentro de la financiación. Por ello, se requieren de mayores ingresos, solvencia y una gran estabilidad laboral. Incluso hay veces que las entidades estudian si la vivienda habitual está completamente pagada. Ello da a entender que el interesado tiene una mayor holgura económica para afrontar la cuota del nuevo préstamo.