Hipoteca fija o variable ¿qué tener en cuenta para elegir?

Descubre en qué consiste una hipoteca fija y una hipoteca variable y en qué situaciones te compensa una u otra. ¡Atento!

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La mayoría de los españoles necesita de un préstamo hipotecario para poder adquirir una vivienda. No obstante, no todos conocen las diferencias entre los tipos de hipotecas que ofrece el banco. Aunque existen varios tipos de préstamos para la financiación de una vivienda, a grandes rasgos, encontramos dos modalidades populares: la hipoteca a tipo fijo y la hipoteca a tipo variable.

Antes de decantarte por una o por otra es vital que entiendas perfectamente su funcionamiento, ya que tu elección puede variar, y mucho, el precio que pagarás finalmente por tu vivienda en propiedad. Para ayudarte a decidir, a continuación detallamos cuáles son las claves de, por un lado, la hipoteca fija y, por otro, la variable, y en qué contexto te conviene más una que otra. ¡Empezamos!

Cómo funcionan las hipotecas a tipo fijo

Las hipotecas a tipo fijo cuentan, como su nombre indica, con un interés fijo. Durante todo el plazo de la hipoteca pagarás la misma cuota todos los meses, sin altos ni bajos, ya que su interés no depende de ningún índice externo. Estas son las claves de la hipoteca a tipo fijo:

  • El interés nunca varía. Como ya hemos destacado, el atractivo de este tipo de hipotecas reside en la tranquilidad que genera saber que siempre pagarás lo mismo, pase lo que pase en la economía.
  • El interés suele ser un poco más alto. Eso sí, la estabilidad se paga. El interés de las hipotecas fijas suele ser un poquito más alto que el de las variables, ya que te aseguran un interés invariable.

Esta modalidad de hipoteca la suelen elegir personas que buscan estabilidad en su cuota mensual.

Cómo funcionan las hipotecas a tipo variable

El interés de las hipotecas variables está ligado a un índice de referencia, habitualmente el euríbor. Si este índice varía, también lo hace la cuota de tu hipoteca, lo que hace que este tipo de préstamo sea más inestable. Eso sí, de la misma forma que puede subir, puede bajar. A continuación, las claves de las hipotecas variables:

  • Su interés es compuesto por una parte fija y otra ligada a un índice. El interés de la hipoteca variable consta de dos partes:
    • El diferencial de la hipoteca. Es probable que hayas visto ofertas de hipotecas variables del estilo «euríbor + 1%», siendo ese 1% el diferencial fijo de la hipoteca.
    • El índice de referencia. Como veníamos diciendo, el índice más habitual en hipotecas es el euríbor.
  • Su interés está ahora más barato. Debido a la reciente subida del euríbor, los bancos están rebajando el precio de las hipotecas variables para aumentar su atractivo.
  • A corto plazo, las cuotas serán más baratas. Ten en cuenta que al tener un interés más bajo que el de las hipotecas fijas, pagarás a corto plazo unas cuotas más reducidas, pero recuerda que tu cuota puede aumentar si sube el euríbor.
  • Tienen menos comisiones. Las hipotecas variables suelen tener menos comisiones que las fijas y, si las tienen, suelen ser más baratas.

¿Cuándo me conviene una hipoteca fija?

Elegir un tipo de hipoteca u otro dependerá de lo que estés buscando en ese momento y de tus perspectivas en cuanto al euríbor. No obstante, se pueden enumerar situaciones en las que es más conveniente una que otra. Por ejemplo, te podría interesar contratar antes una hipoteca fija cuando:

  • Te interesa pagar siempre lo mismo. Eres una persona a la que no le gusta el riesgo ni la inestabilidad, por lo que prefieres pagar siempre la misma cuota.
  • No te importa pagar más al principio a cambio de algo fijo. La hipoteca a tipo fijo es para ti si prefieres pagar un poco más manteniendo una cuota estable que vivir con la incertidumbre de si va a subir o no en función del euríbor.

Además, también dependerá de las condiciones de hipotecas que te ofrezcan los bancos donde preguntes por financiación.

¿Cuándo es mejor una hipoteca variable?

Las hipotecas a tipo variable son, de entrada, más baratas. Si utilizas un simulador de hipoteca, es muy probable que en la cuota te salga más baja si seleccionas este tipo de hipoteca. Esta es una de las razones por las que muchos hipotecados eligen el interés variable. Veamos cuándo nos podría convenir elegir una hipoteca variable:

  • No te importa que tu cuota pueda crecer en base al euríbor. Si tu cuota es baja o te puedes permitir las fluctuaciones que pueden haber en la cuota de tu hipoteca, este tipo de préstamo puede ser para ti.
  • Quieres pagar menos a corto plazo. Las hipotecas a tipo variable pueden ser más baratas, por lo que a corto plazo pagarás bastante menos que si contratas una hipoteca a tipo fijo.

Contrates la opción que contrates, debes saber que existe la posibilidad de cambiar de tipo de hipoteca si te lo planteas una vez firmado el contrato. Lo más común es el cambio de la hipoteca variable hacia la hipoteca fija.

Entonces, ¿es mejor una hipoteca fija o una hipoteca variable?

No hay una respuesta definitiva, ya que cada persona tiene unas necesidades diferentes, por lo que elegir una hipoteca u otra dependerá de estos factores. La respuesta dependerá de valorar y sopesar los diferentes factores que influyen en la financiación:

  • Las ofertas que nos ofrezcan las diferentes entidades bancarias donde preguntemos. Lo ideal es comparar, al menos, tres propuestas diferentes de financiación para comprar una vivienda.
  • Qué busquemos a corto y largo plazo con las cuotas. Una cuota memos baja al comienzo, una cuota que no cambie,…
  • El coste total de la financiación. Es muy importante analizar no solo cuánto pagaremos cada mes, si no la simulación del coste total según el plazo y los intereses.
  • La evolución del Euribor: es imposible saber cómo se comportará el Euribor a lo largo de toda la vida de la hipoteca, aunque cómo creamos que se comportará el Euribor será decisorio para elegir un tipo de hipoteca u otro.

En definitiva, elegir un tipo u otro dependerá de nuestra situación laboral, económica y personal.

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