Se estima que durante el 2021 se firmaron un total de 400.000 hipotecas en España, de las cuales, casi 210.000 se contrataron en pareja. Así lo recoge el informe “El perfil del hipotecado español”, llevado a cabo por Fotocasa en el que colabora Hipotecas.com, que asegura que el 52,4 % de los contratantes de hipoteca en 2021 han sido hogares con perfiles familiares casados y casados con hijos, según datos de Hipotecas.com. Y es que contratar una hipoteca que cuente con más de un titular tiene numerosas ventajas. Te contamos cuáles.
Ventajas de las hipotecas que se contratan en pareja
Es habitual en las parejas plantearse comprar una casa a medias, en muchos casos, porque de forma individual no podrían, al tener dificultades o no ser capaces de hacer frente en solitario a las cuotas de la hipoteca.
Sin embargo, contratar una hipoteca en pareja permite no solo pagar las mensualidades más fácilmente, al ser compartidas, sino que, al tener más solvencia económica, el importe que la entidad financiera les concederá será mayor.
Así pues, la principal ventaja de las hipotecas en pareja es la solvencia económica, ya que la entidad va a tener en cuenta los ingresos de todos los titulares.
A la hora de solicitar la hipoteca, la entidad valorará cómo de estable es la solvencia de la pareja en conjunto que, a priori, será mucho más elevada que la de un solo individuo. Por ello, otra de las principales ventajas de las hipotecas en pareja es la facilidad de acceso al crédito.
Como apuntábamos, firmar una hipoteca en pareja también permite una mayor capacidad de pago. Debemos tener presente que la cantidad máxima que se debe destinar a pagar la cuota de la hipoteca es el 35% de los ingresos que percibe la unidad familiar. Obviamente, no es lo mismo que una sola persona destine el 35% de sus ganancias a pagar la hipoteca, a que lo hagan dos.
Ejemplo:
Un único individuo cuyo sueldo asciende a 1.400 euros al mes debería destinar, como máximo, 490 euros a pagar la cuota mensual de la hipoteca, y le quedarían 910 euros al mes.
Sin embargo, dos titulares con el mismo sueldo que el individuo que acabamos de citar, es decir, que cobren en total 2.800 euros al mes, podrán destinar 980 euros al mes a pagar la hipoteca, por lo que les quedarán 1.820 euros al mes. Al obtener más financiación, podrán adquirir una vivienda de mayor coste.
Sin embargo, en el caso de que la pareja haya contraído matrimonio, debemos tener presente cuál es el régimen económico de este.
- En el caso de que sea un régimen económico de gananciales, que implica que tanto los ingresos como las deudas que la pareja genere serán compartidos por igual, independientemente de quién los haya generado, al firmar una hipoteca en pareja los dos deberán aparecer en ella.
Las hipotecas en España suelen ser solidarias por lo que ambos titulares responden del 100% del pago del préstamo, con independencia de qué porcentaje de la vivienda tenga cada uno.
- Si están en separación de bienes, y solo quiere aparecer uno en la hipoteca, solo se van a tener en cuenta sus ingresos, no los del otro cónyuge que no está en la hipoteca.
En cualquier caso, la entidad realizará un análisis de solvencia para determinar si la operación de financiación es viable.
¿Cómo se puede cancelar o salir de una hipoteca compartida?
Existen varios motivos por los cuales una pareja quiera cancelar o salir de una hipoteca compartida. En algunas ocasiones será porque la pareja ha decidido poner fin a su relación, y en otras porque quieran vender la vivienda para adquirir otra.
Sin embargo, debemos distinguir entre la propiedad de la vivienda y la titularidad de la hipoteca. Si una de las partes quisiera salir de la hipoteca, las entidades están obligadas a evaluar la solvencia de los titulares y si uno solo no puede pagar la hipoteca, no podrán acceder a su petición.
- Vender el inmueble. Si ninguno de los titulares quiere o puede quedarse con la vivienda, la opción más sencilla es venderla a un tercero para poder cancelar la hipoteca con el dinero obtenido por su venta.
- Que uno de los cónyuges compre la otra parte del inmueble. Otra de las opciones es que uno de los cónyuges le pague al otro su parte del inmueble y, así, se convierta en su único propietario.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que el hecho de que un titular le venda al otro su parte de la vivienda no implica que quede liberado de su obligación de pagar el préstamo. La hipoteca y la compra son dos negocios jurídicos distintos. La entidad debe evaluar si uno solo de los titulares puede hacer frente al pago total del préstamo. En caso de que la operación no sea viable, podría suceder que el titular que ha vendido su mitad de la vivienda no sea propietario de la misma pero sigue obligado a pagar el préstamo.
- Hacer una extinción de condominio. Mediante esta operación, uno de los cónyuges cede su parte del inmueble al otro, en vez de venderla. Suele ser una buena opción, dado que los gastos son mucho menores que en el caso anterior. Aunque debemos saber que una extinción de condominio no implica que deje de tener la obligación de pagar el préstamo. Como en el caso anterior, la entidad tiene que evaluar la viabilidad de la operación, es decir, si uno solo de los titulares puede afrontar el pago del préstamo.
En cualquier caso, independientemente de si se realiza una extinción de condominio o se vende la parte del inmueble, para cambiar la hipoteca de titular se debe modificar el contrato de préstamo (la escritura de la hipoteca). Para ello, la entidad analizará la solicitud y viabilidad de la operación de subrogación deudora para que haya un único titular.





