¿No estás conforme con las condiciones de tu hipoteca? Intereses altos, cuotas elevadas, un plazo que no te conviene… Debes saber que, aunque hayas firmado un contrato de hipoteca, tienes la posibilidad de cambiar de condiciones de tu préstamo mediante tres vías: la novación, la subrogación y la cancelación y contratación de una nueva hipoteca.
Y ¿cuál de estas alternativas es más interesante? Desde Fotocasa, te explicamos en detalle las ventajas, los inconvenientes y los costes de modificar las condiciones de tu hipoteca. ¡Atento!
3 formas de cambiar las condiciones de tu hipoteca
1- Novación de hipoteca
La novación de hipoteca te permite modificar todas las cláusulas de tu contrato: el tipo de interés, la vinculación, las comisiones, el capital o el plazo. Para eso, deberás llegar a un acuerdo con tu banco.
La novación es una operación que suele usarse para abaratar la hipoteca, para pasar de tipo variable a fijo, para conseguir una mayor financiación para poder reformar el piso o para evitar impagos. ¿Cuáles son sus pros y contras?
Ventajas de la novación
- Te permite modificar todas las cláusulas de la hipoteca. Abarata tu hipoteca, alarga el plazo o elimina las vinculaciones.
- No siempre necesitarás tasar de nuevo la vivienda. Es posible que el banco no exija la tasación de la vivienda para llevar a cabo esta operación, dependiendo del motivo por el que propones la novación.





