Tras la pandemia muchas personas han decidido cambiarse de casa o, incluso, de ciudad. Decidir qué quieres vender tu vivienda es el primer paso para comenzar un cambio de vida, pero en muchas ocasiones no se tiene en cuenta los impuestos por compraventa de vivienda que se deben pagar.
Por ello es necesario que sepas con claridad qué impuestos se deben pagar y declarar a Hacienda al realizar la venta de una casa. Algunos deben pagarse al vender la vivienda y otros deben estar liquidados o repartidos con el comprador en el mismo momento de firmar la operación de compraventa.
Los principales impuestos son la plusvalía municipal y el IRPF, aunque también existen otros gastos de menor impacto como el IBI, los gastos derivados de la comunidad como derramas o el impuesto de basuras.
3 impuestos que se deben pagar al vender un piso
Plusvalía Municipal por transmisión de terreno
La Plusvalía Municipal es un impuesto encargado de gravar el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana. Dicho de otra forma, la plusvalía municipal es el impuesto que se asocia a la transmisión de un terreno; ya sea por compra, venta, donación o herencia teniendo en cuenta el precio del terreno.
No tiene ninguna relación directa con el precio de venta del inmueble, sino que hace referencias a un porcentaje del valor catastral. También influyen los años que hayas sido el titular de la vivienda.
De este impuesto se encargan los Ayuntamientos, por lo que, al realizar la venta de tu vivienda debes abonar el importe a la administración municipal. Además, debes saber que dispones de un plazo de 30 días para abonar la plusvalía municipal tras la venta de la casa.
IRPF en la compraventa de vivienda
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, comúnmente conocido como IRPF, es otro de los tributos que se deben tener en cuenta a la hora de vender una vivienda.
A diferencia de la plusvalía municipal; el IRPF siempre tiene que incluirse en la declaración de la renta del año siguiente a la venta. En la declaración debes incluir la ganancia patrimonial por la venta de la vivienda. Esta se calcula hallando la diferencia entre el precio por el que se compró la vivienda y por el que se vende actualmente.
Si no has obtenido ganancias por la venta, se consideran pérdidas patrimoniales, y también debes incluirlas en tu declaración. Aunque, por norma general, podrás desgravártelas.
Existen algunas exenciones donde te puedes ahorrar el pago del IRPF, como que el titular sea una persona mayor de 65 años o dependiente. También si vas a reinvertir las ganancias en la compra de una nueva vivienda habitual.
IBI anual
El impuesto de bienes e inmuebles se paga anualmente por cualquier tipo de propiedad que poseas y corre a cargo del propietario del bien o inmueble el 1 de enero. En muchas ocasiones se llega a un acuerdo con el comprador de la vivienda o se incluye en el precio de venta.
Este impuesto también es de carácter municipal, por lo que se rige por lo acordado en el Ayuntamiento en el que se encuentre la vivienda.
Otros gastos en la venta
Al realizar la venta de una vivienda también entran en juego otros gastos aparte de los impuestos. Como por ejemplo los relacionados con el notario, el Registro, los gastos por la cancelación de la hipoteca o los que tendrás que liquidar para tener una vivienda libre de cargas (impuesto de basura, derramas, la certificación de eficiencia energética, etc.).





