El Gobierno aprobó el pasado lunes 8 de agosto el real decreto-ley, que repara el modo de calcular la llamada plusvalía municipal cobrada hasta ahora. El Tribunal Constitucional (TC) declaró nulo el método usado para calcular la plusvalía que grava la revalorización de la venta de una vivienda, donación o herencia. El objetivo de la reforma es perseguir aquellas operaciones que puedan ser especulativas.
Hasta ahora, en las operaciones de venta, donación o herencia de un inmueble siempre se pagaba este impuesto, independientemente de si se había producido un incremento en el valor de la vivienda o no. Según el Ministerio de Hacienda, «con la reforma legal se garantiza la constitucionalidad del tributo, se ofrece seguridad jurídica a los contribuyentes y certidumbre a los ayuntamientos».
Para que entiendas mejor qué es exactamente la plusvalía municipal y cuáles son los cambios que han llegado con la instauración de esta reforma, te explicamos sus detalles y te adelantamos un cambio importante para quienes vayan a vender una vivienda heredada: si se vende un inmueble en el mismo año en el que se heredó, se deberá pagar la plusvalía municipal.
¿Qué es y en qué consiste la nueva plusvalía municipal?
Se trata del impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU), lo que conocemos como plusvalía municipal. Es un tributo que depende de los ayuntamientos y se paga cuando un contribuyente vende, recibe una donación o hereda una vivienda.
Este impuesto grava la revalorización de los terrenos urbanos sobre los que se construyó el inmueble desde que se compró hasta la venta, donación o herencia. En una venta, se encarga de pagarlo el vendedor, mientras que en el caso de donación, es el receptor de esta quien debe pagar la plusvalía municipal. Lo mismo ocurre cuando la vivienda se hereda: son los herederos quienes se encargan de abonar el impuesto.
El importe a pagar suele rondar entre los 3.000 y los 6.000 euros, aunque el valor podrá ser mayor en función del valor catastral del inmueble.
La nueva plusvalía municipal
Como hemos comentado, el objetivo de la nueva plusvalía municipal es no generar impuestos de carácter especulativo cuando en la venta o transmisión de una vivienda no hubo revalorización de la vivienda. Por lo tanto, cuando el valor del inmueble no haya aumentado, los contribuyentes no deberán abonar la plusvalía municipal, según esta nueva reforma legal.
En caso de estar obligados a pagar, los contribuyentes podrán elegir entre dos impuestos al vender una vivienda, según el que le sea más favorable:
- Sistema objetivo: se calcula sobre el valor catastral del año en el que se compró la vivienda y del año en el que se vendió
- Plusvalía real: se calcula en base a la diferencia entre el coste de la compra del inmueble y el precio por el que se vende





