Compartir piso puede ser una experiencia de lo más gratificante o motivo de roces y conflictos entre los compañeros, si no se establecen una serie de normas de convivencia desde el principio, que todos los inquilinos deberán cumplir.
Y estas normas pasan por organizar y repartir las tareas del hogar de forma equitativa entre los compañeros, para que la casa esté siempre limpia y ordenada. Te contamos cómo hacerlo para que la experiencia de vivir en un piso compartido resulte de lo más enriquecedora.
¿Qué tener en cuenta al organizar las tareas en el piso compartido?
Antes de ponerse organizar las tareas que hay que llevar a cabo en el piso compartido es importante que todos sus integrantes hagan el pacto de comprometerse a llevarlas a cabo a tiempo y de la mejor manera posible. De esta manera, no sólo se evitarán conflictos sino que habitarán en un hogar limpio y ordenado. Veamos qué otros aspectos se deben tener en cuenta.
Debatir sobre las tareas que se deben hacer en el piso
Para que todos los compañeros sepan qué tareas hay que hacer exactamente en las zonas comunes de la vivienda es recomendable debatir sobre éstas y dividirlas entre todos de manera justa.
Aquí es importante hacer hincapié en que no hay nada escrito; es decir, los compañeros pueden llegar a acuerdos entre sí. Pongamos como ejemplo que a alguno de ellos le gusta cocinar y otros prefieren limpiar la casa o hacer la compra. No hay nada de malo en que cada compañero haga lo que más le gusta, si al resto les parece bien.
Crear un calendario con todas las tareas del piso compartido
Para que todos los compañeros sepan qué tareas deben realizar y cuándo lo deben hacer es recomendable crear un calendario o planning semanal o mensual en el que deberá constar:
- Las tareas que se deben hacer por turnos, en el periodo de tiempo establecido (semanal o mensual)
- La duración aproximada de cada tarea
- Quién debe hacerla
- Cuándo debe hacerla

Es recomendable que cada miembro del piso tenga una copia del planning y que además se exponga en alguna zona común de la vivienda, como por ejemplo la nevera o la entrada.
Especificar qué tareas se deben realizar en la vivienda compartida
Entre todos los compañeros se debe crear una lista de todas las tareas concretas que hay que hacer en las zonas comunes del piso, dado que por norma general cada uno se encargará de su propia habitación. Hay varias opciones de repartirlas: por estancias o por tarea en sí.
Limpieza por estancias compartidas
Si las tareas se reparten por estancias, cada compañero se encargará de una o dos en concreto, en función de cuántos sean. Tenemos: cocina, baños o baños, comedor, recibidor y pasillos.
Aunque el tiempo que se dedicará a limpiar cada una de ellas dependerá de su tamaño y del uso que se haga de ella, es recomendable establecer un tiempo aproximado para hacerlo, como media hora para cada una, por ejemplo.
Sin embargo, dado que los baños y la cocina se ensucian más que el resto y, en consecuencia, limpiarlos resulta una tarea más tediosa, se puede acordar entre todos que, por ejemplo, una vez al mes se hará una limpieza a fondo entre todos en estas estancias.
Si el piso no es demasiado grande o si no se usa demasiado, también existe la posibilidad de que cada compañero se encargue de limpiarlo por completo semanalmente, e ir rotando entre todos. Dependerá de lo que se decida en común.
Tareas generales de limpieza en un piso compartido
La forma de repartir las tareas generales también dependerá de lo que se decida entre todos los compañeros, aunque en este caso lo más habitual es que cada uno se encargue de lo suyo.
Es decir, que cada uno compre lo que va a consumir, que friegue los platos que ensucia, que ponga la lavadora con su propia ropa o que baje la basura cuando vea que ésta está llena. Pero también existe la posibilidad de repartirlas entre todos los compañeros.



