¿Sabrías adivinar si estas costumbres antiguas son reales o no?

En los hogares antiguos se las ingeniaban para combatir el frío o protegerse. ¿Conoces estas curiosas costumbres de las casas de otras épocas?

Agustina Battioli
Agustina Battioli Experta en el sector inmobiliario

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A menudo, solemos dar por hecho que nuestros hábitos del día a día cotidiano siempre han sido así. Pero nada más lejos de la realidad. En los hogares antiguos se las ingeniaban de una forma muy distinta para combatir el frío, protegerse de las adversidades o para realizar las tareas habituales, como comer o dormir.

¿Sabrías adivinar cuáles de las siguientes características o costumbres de las casas son reales? En la siguiente encuesta, encontrarás siete curiosidades de prácticas habituales en los hogares de épocas anteriores y, a lo largo del artículo, podrás descubrir las verdaderas costumbres de las casas antiguas. ¿Las conocías?

7 curiosidades de los hogares antiguos que quizás desconocías

¡No leas las respuestas antes de hacer el test! Si ya lo has completado, aquí te presentamos las siete curiosidades de los hogares antiguos en época medieval que te prometíamos.

1. Era común ver «camas-armario» para combatir el frío

Especialmente durante la Edad Media, era común dormir en «camas-armario» para enfrentar las frías noches en las casas, que no estaban tan bien aisladas como nuestras viviendas actuales ni contaban con sistemas de calefacción. De acuerdo con National Geographic, este tipo de camas consistían en «una especie de caja de madera, que podía contar con una puerta con bisagra, corredera o simplemente con una cortina».

Proporcionaban un espacio cálido y protegido para dormir, por lo que se presentaban como una solución para los fríos inviernos de la época, cuando tuvo lugar la pequeña Edad de Hielo.

La "cama-armario" proporcionaba un espacio cálido y protegido para descansar

2. Los hogares eran oscuros, con poca luz natural

En la Edad Media, no era común ver amplias ventanas y aberturas en las fachadas de las viviendas. La arquitectura de los hogares estaba pensada para proteger a quienes residían en el interior, con ventanas pequeñas para dejar entrar algo de luz natural en la casa, pero que proporcionaran seguridad. Además, en términos de construcción, era más difícil derribar muros gruesos con escasas ventanas, con estructuras más estables.

Casas medievales sin ventanas

3. Solo en los hogares nobles se usaban utensilios para comer

El uso de los utensilios para la comida eran considerados un lujo en plena Edad Media, reservado principalmente para la nobleza. Era habitual que hubiera algún cuchillo en la mesa que se iban pasando unos a otros y también cucharas para los líquidos, pero lo más común era comer con las manos. Tampoco solían tener un plato para cada comensal, si no que comían directamente de las fuentes con alimentos ubicadas en el centro de la mesa.

4. La chimenea se encontraba en el centro del hogar

En los hogares antiguos, la chimenea era el centro de la casa y solía encontrarse cerca de la cocina. En las casas de los campesinos solía haber una sola estancia, en la que se encontraba la cocina, el salón y la habitación, por lo que el calor que desprendía la chimenea en la vivienda servía para congregarse en familia junto al «hogar». De hecho, el origen de palabra «hogar» proviene del latín «focus», el cual significa literalmente «fuego».

La chimenea, donde se juntaba la familia, era el centro de la casa y solía encontrarse cerca de la cocina

5. El sueño bifásico era lo más habitual

Antiguamente, era completamente normal dividir el sueño en dos fases, una práctica que, según las evidencias, se mantuvo durante milenios. Tal y como describe la periodista Zaria Gorvett en este artículo de la BBC, en la Edad Media, el sueño funcionaba de la siguiente forma:

  • Desde las 21:00 h hasta las 23:00 h, dormían durante unas dos horas, lo que se conocía como el primer sueño.
  • Desde las 23:00 h a las 1:00 h, comenzaba la vigilia nocturna bajo la luz de las velas y las lámparas de aceite, en la que aprovechaban para realizar tareas como agregar leña al fuego, ir a orinar, socializar, concebir u orar.
  • Desde la 1:00 h hasta el amanecer, volvían a la cama, lo que se conocía como el segundo sueño.

Velas durane la vigilia

6. Los perros falderos se usaban como almohada térmica

Los perros falderos, sobre todo relacionados con las mujeres, eran aquellos cuya función era acompañar y entretener a sus dueños, es decir, servir como mascotas. Según El Confidencial, un consejo médico medieval sugirió emplear cachorros como remedio térmico a los dolores, usándolos como almohada térmica.

7.  Las especias tenían un valor elevadísimo

Las especias eran el «oro de la Edad Media». Se trataba del intercambio más valorado, y es que transportarlo por mar y por tierra era muy caro. De hecho, solo la nobleza tenía acceso a este producto, que se vendía, sobre todo, en las ciudades. Estas, tenían distintas funciones: aromatizar los alimentos, conservarlos, hacer perfumes y cosméticos o crear fármacos.

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