Conocer los estatutos nos permite entender bien cuáles son los límites en nuestro edificio: desde organizar fiestas o reuniones, hasta cuestiones de convivencia como adornar el balcón en Navidad o realizar pequeñas reparaciones que afecten a la estética del edificio.
Además de regular el uso de zonas comunes, la comunidad también podría aprobar normas internas que refuercen la convivencia (por ejemplo, avisos previos, medidas de respeto, prohibición del acceso a zonas comunes a personas ajenas al edificio, etc.).
Nochevieja y vecinos: ¿cómo celebrar fin de año de forma responsable?
En una noche tan señalada como la del 31, el objetivo no es prohibir las celebraciones, sino compatibilizar la fiesta con el derecho al descanso, especialmente en viviendas donde hay menores, personas mayores o vecinos con horarios sensibles.
Aunque la Ley de Propiedad Horizontal (art. 7.2) y las ordenanzas municipales de ruido no exigen silencio absoluto, prohíben actividades que generen molestias graves; de modo que pequeños gestos pueden marcar la diferencia y evitar conflictos cuando los vecinos hacen ruido en fiestas navideñas.
Cosas muy sencillas que podemos hacer:
- Avisar en el grupo de vecinos o con un cartel en el portal indicando que habrá reunión o pequeña fiesta.
- Mantener la música moderada, sobre todo a partir de las 02:00, cuando el horario nocturno tiene plena vigencia.
- Usar accesorios para reducir el ruido como alfombras o superficies blandas para amortiguar vibraciones si se prevé movimiento o baile.
- No sacar la fiesta al rellano o zonas comunes, ya que ahí sí se aplica estrictamente la prohibición de molestias.
- Ventilar con moderación, evitando abrir ventanas hacia patios interiores donde el sonido rebota y se amplifica.
¿Qué hacer si hay una fiesta molesta en Nochevieja en casa de un vecino?
La Ley de Propiedad Horizontal (art. 7.2) es clara: si un propietario realiza actividades “molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”, la comunidad podría iniciar la acción de cesación.
El procedimiento es sencillo, empezaría con un aviso formal del presidente de la Comunidad (llamado Requerimiento fehaciente) y si persistiera, podríamos llamar a la Policía Local y medición del ruido.
Desde nuestro punto de vista, tratándose de una celebración como Nochevieja que es un momento puntual, la vía de la mediación suele funcionar y no sería necesario ir más lejos.
Pero en caso de que exista un problema reiterado y grave, se podría imponer una sanción municipal y hasta una demanda judicial para cesar la fiesta.
Despedir el año puede ser un momento memorable de dejar el pasado atrás, a través de una convivencia responsable, podemos hacer que el año entrante no nos depare situaciones desagradables ni tensiones vecinales si utilizamos la empatía y el respeto.